A las dificultades emocionales que implica despedir a un ser querido en Arroyo Seco, se le suma en el último tiempo un riesgo físico concreto: la inseguridad vial en el acceso al Cementerio Municipal. Esta mañana, en diálogo con Radio Extremo 106.5, Mariela Pacini relató una angustiante situación vivida durante un cortejo fúnebre y pidió una intervención urgente de las autoridades.
Con las recientes remodelaciones en la Ruta 21, el ingreso al predio santo convirtió en una maniobra de alto riesgo. La presencia de la doble línea amarilla impide el giro legal, obligando a las familias a quedar detenidas sobre la calzada, a merced del tránsito pesado que circula a gran velocidad.
"Estuvimos un rato largo esperando, venían muchos camiones y autos de la mano contraria", explicó Mariela, detallando que la fila de vehículos del cortejo debe esperar sobre la ruta con el guiño puesto, rogando que el tránsito que viene desde Fighiera disminuya la velocidad.
El momento de mayor tensión ocurrió cuando, tras la solidaridad de dos automovilistas que frenaron para dar paso, un camión que circulaba a alta velocidad comenzó a hacer señas de luces, obligando a interrumpir el ingreso a mitad de la maniobra.
"El cortejo tuvo que parar a la mitad; muchos vehículos se arrepintieron de seguir doblando porque veían que el camión seguía su curso. Obviamente uno viene de perder a un familiar y donde menos tiene la cabeza es en ver si el de enfrente te va a tener consideración", expresó conmovida.
La vecina planteó una solución lógica
Asistencia presencial: Dado que los horarios de los sepelios se conocen con antelación, el municipio podría disponer de inspectores para ordenar el flujo vehicular durante los 15 o 20 minutos que dura el ingreso.
Alternativas viales: Actualmente, la única opción "legal" sería conducir hasta Fighiera para dar la vuelta, ya que en la dársena de Playa Mansa tampoco está permitido el giro en U.
"Ayer hubo cuatro sepelios; cuatro familias expuestas a esta situación en distintos horarios", remarcó Pacini. El pedido es claro: que el municipio y los concejales tomen cartas en el asunto antes de que el respeto que no tienen algunos conductores termine en una tragedia evitable.
La sesión ordinaria de este martes incluirá correspondencia de vecinos, mensajes del Departamento Ejecutivo, pedidos de informe de concejales y el tratamiento de distintos proyectos vinculados a seguridad, obras públicas, controles municipales y subsidios. Además, se analizarán despachos de comisiones relacionados con reductores de velocidad, mantenimiento de cámaras de videovigilancia, licitaciones y asistencia económica a instituciones.