Tras la concentración de hinchas en el predio de Rosario Central en Arroyo Seco y los posteriores festejos por el triunfo canalla en el clásico rosarino, varios vecinos manifestaron su profundo malestar por la detonación de bombas de estruendo en distintos puntos cercanos al predio.
El reclamo apunta principalmente a la utilización de pirotecnia, pese a que en la ciudad rige la ordenanza de Pirotecnia Cero, normativa que prohíbe la venta y uso de estos elementos, especialmente por el impacto que generan en personas con trastornos del espectro autista, adultos mayores y animales.
“Se habla de respeto, de inclusión y de cuidar a las personas con autismo, pero después tiran bombas igual y nadie hace nada”, expresó un vecino visiblemente molesto. Otros también señalaron que los estruendos asustaron a mascotas y generaron preocupación en familias de la zona.
Además, cuestionaron la falta de controles y la ausencia de intervención visible por parte de Defensa Civil durante los momentos de mayor detonación. “Si hay una ordenanza, debería hacerse cumplir”, sostuvieron.