El gabinete del intendente Daniel Tonelli vuelve a quedar en el centro de la escena política tras una contundente y sincera declaración pública que expone el cortocircuito interno en la distribución de roles. En esta oportunidad, las miradas apuntaron hacia el área educativa tras las llamativas palabras de la directora de Educación local, Adriana Farroni.
Al ser consultada sobre su capacidad de resolución y el alcance de sus tareas diarias, la funcionaria dejó una frase tajante que resonó con fuerza en los pasillos de la municipalidad: “Soy un 4 de copas”.
Farroni utilizó esa metáfora para ilustrar la falta de autonomía y de peso político que experimenta dentro de la actual estructura del Ejecutivo municipal. Según explicó detalladamente, su labor se limita estrictamente a la planificación técnica y la confección de propuestas pedagógicas, pero el hilo de corte final está completamente centralizado en otras órbitas.
En su descargo, la directora aclaró que cumple con la tarea de elevar de forma constante diferentes proyectos tanto al intendente Daniel Tonelli como a las autoridades de la Secretaría de Cultura. Sin embargo, denunció de manera abierta que la gestión no le otorga el espacio ni las facultades necesarias para tomar decisiones operativas o ejecutar de manera directa las políticas destinadas a las escuelas de la ciudad.
Esta nueva declaración se suma a una serie de ruidos internos y reclamos cruzados dentro de un gabinete que, según el análisis de diversos sectores políticos locales, evidencia una creciente dificultad para trabajar de manera coordinada y delegar responsabilidades hacia los directores de las distintas áreas de servicios y cultura.
Este martes 28 de julio de 2026, el cuerpo deliberativo llevará adelante una nueva Sesión Ordinaria. El temario incluye pedidos de informes de la oposición, expedientes enviados por el Departamento Ejecutivo y dictámenes de comisión de gran impacto, entre los que destaca el rechazo a la compra directa de gasoil.