La situación registrada sobre calle San Martín, en el camino hacia General Lagos, continúa generando preocupación por el crecimiento sostenido de un asentamiento ubicado a pocos metros del puente sobre el arroyo Seco.
De acuerdo con lo observado en el sector, distintas familias se vienen instalando de manera progresiva en la zona, que presenta cada vez una mayor ocupación. El avance se produce sin que hasta el momento se conozcan medidas concretas de planificación, control o intervención por parte del Estado.

Se trata de una problemática compleja, atravesada por cuestiones habitacionales, sociales, ambientales y de seguridad, que requiere un abordaje integral. Sin embargo, el tema no aparece públicamente en la agenda del Municipio ni de la dirigencia política local.
Mientras el asentamiento continúa expandiéndose, tampoco se difundieron informes oficiales sobre la situación de los terrenos, las condiciones de habitabilidad, el impacto sobre el arroyo o las acciones previstas para el sector.
El silencio de las autoridades frente a una realidad visible y en crecimiento aumenta los interrogantes entre vecinos y quienes transitan habitualmente por el lugar. Hasta el momento, ningún sector oficial brindó explicaciones públicas sobre el avance de las construcciones ni sobre la existencia de algún plan para intervenir en la zona.
La concejal Milagros Serra lanzó duras críticas hacia la gestión municipal por la falta de controles y la inacción ante los graves disturbios y el uso indiscriminado de estruendos durante las celebraciones del pasado domingo.
El presidente del cuerpo legislativo, José Luis Murina, cuestionó el uso de servicios privados para limpiar cordones, argumentando que la ciudad cuenta con personal municipal y maquinaria operativa para realizar esa tarea.