El enfrentamiento entre las hinchadas de ASAC y Unión; se sucedió luego del partido disputado en el Antonio Di Giácomo. Volaron piedras, hubo destrozos en vehículos y, a posterior, un masivo repudio a la gran falla del operativo de seguridad que no veló por la integridad de los asistentes al espectáculo deportivo que debía terminar en una fiesta y no en un conflicto de esta magnitud.
La parcialidad visitante se apostó en la zona de Moreno y Humberto Primo a esperar a que los unionistas salgan del estadio y allí se desató la batalla campal. La lógica hace suponer que para que ambos grupos no se crucen, tendrían que haber tenido un acompañamiento que hubiese impedido cualquier incidente. Sin embargo, no fue así. Al parecer, no se trabajó en la prevención y los hechos quedaron a la vista.
Mujeres, niños y simpatizantes que no participaron de la guerra que se desató en la calle, corrían hacia donde podían resguardarse; y la policía llegó “para poner orden” recién unos cuantos minutos después.
A través de un video que ya circula en las redes sociales, los concejales opositores Julián Polinesi y Damián Salinas, junto al presidente del cuerpo José Luis Murina, cuestionaron el proyecto de Daniel Tonelli para destinar 68 millones de pesos mediante contratación directa. Aseguran que la obra puede ejecutarse con empleados municipales.
Macarena Colavecchia, organizadora de las jornadas, aclaró que la Municipalidad dio marcha atrás con el espacio cedido en el Complejo Tiburones porque "se olvidaron" de que coincidía con la Fiesta de los Jardines. Atenderán en el predio de los Jóvenes Abuelos.