El enfrentamiento entre las hinchadas de ASAC y Unión; se sucedió luego del partido disputado en el Antonio Di Giácomo. Volaron piedras, hubo destrozos en vehículos y, a posterior, un masivo repudio a la gran falla del operativo de seguridad que no veló por la integridad de los asistentes al espectáculo deportivo que debía terminar en una fiesta y no en un conflicto de esta magnitud.
La parcialidad visitante se apostó en la zona de Moreno y Humberto Primo a esperar a que los unionistas salgan del estadio y allí se desató la batalla campal. La lógica hace suponer que para que ambos grupos no se crucen, tendrían que haber tenido un acompañamiento que hubiese impedido cualquier incidente. Sin embargo, no fue así. Al parecer, no se trabajó en la prevención y los hechos quedaron a la vista.
Mujeres, niños y simpatizantes que no participaron de la guerra que se desató en la calle, corrían hacia donde podían resguardarse; y la policía llegó “para poner orden” recién unos cuantos minutos después.
Este martes 28 de julio de 2026, el cuerpo deliberativo llevará adelante una nueva Sesión Ordinaria. El temario incluye pedidos de informes de la oposición, expedientes enviados por el Departamento Ejecutivo y dictámenes de comisión de gran impacto, entre los que destaca el rechazo a la compra directa de gasoil.