Fue anoche alrededor de las 21 horas. Según las víctimas fue un hecho sumamente violento. Los delincuentes estaban exaltados y hasta los apuntaron a la cabeza.
Los pasajeros de un colectivo que circulaba con sentido a Fighiera, vivieron un episodio de película de terror. Los hechos acontecieron anoche pasadas las 21 horas. Los relatos recogidos por este medio fueron coincidentes, al llegar a cercanías de la parada que está sobre Ruta 21 frente al cementerio San Roque uno de los delincuentes toca el timbre pidiendo que le abran la puerta trasera, otro de los ladrones corre hacia el chofer y allí aprovechan para despojar de celulares y otras pertenencias a todas las víctimas.
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En el colectivo a ese horario no viajaba demasiada gente. Eran cinco o seis personas en su mayoría de Fighiera y otra de las pasajeras es oriunda de Empalme.
Las víctimas indicaron que dos fueron los actuantes pero que presumen que un tercer hombre trabajó de campana. En algunos momentos la situación fue más que tensa, ya que hasta hubo personas que fueron apuntadas a la cabeza.
Tras el hecho, el colectivero con el nerviosismo propio del momento, volvió a retomar el trayecto y recién hoy, los damnificados se acercaron en su mayoría a la comisaría 27ma donde dejaron radicada la denuncia.
Se esperan lluvias aisladas durante la mañana y un leve descenso de la temperatura. La máxima estimada es de 17°C.
En la sesión de este martes, los concejales aprobaron un bloque de proyectos para transparentar las habilitaciones edilicias a la planta sospechosa y emitieron un repudio a la Provincia por no enviar representantes al debate ambiental.
A partir de un proyecto de los ediles Attoresi, Delorenzi y Serra, el Poder Legislativo convocó a las autoridades de la Comisaría 27 y del Comando Radioeléctrico. Buscan analizar los últimos robos y relevar las necesidades materiales de las dependencias.
La concejal Milagros Serra se hizo eco del desesperado reclamo de los vecinos de la zona de Lisandro de la Torre al 1200. Removieron la tierra para hacer cordón cuneta, abandonaron la obra y la lluvia sepultó la cuadra en el barro. "Ni a nosotros nos escuchan", lamentó la edil.