Juan Carlos Acosta tenía 75 años y era vecino de La Costa de Fighiera, anoche fue acompañado por gente de su barrio para atención en el Hospital Provincial Nº 50.
Casualmente anoche después de las 20 horas no había médico de guardia.
Según narró su sobrina Viviana a este medio, llegaron al efector público cerca de la 1 de la madrugada y que no pudieron salvarlo “porque no había médico”.
“Anoche vino mi tío con un paro cardíaco pero no había médico que lo atienda y murió. Todavía esta acá porque no hay quien firme el certificado de defunción”, dijo con indignación y dolor.
“Todavía tenemos a mí tío tirado acá en una sala. Estamos buscando a un médico que firme el acta para poder llevarlo a una sala velatoria”, declaró pasadas las 9 de la mañana durante una entrevista para Radio Extremo 106.9.
Pasados los minutos y pese a que le habían dicho a la familia que ni siquiera el médico de cabecera podía firmar el documento para poder llevarlo a la cochería, el Interventor del Hospital Pablo Rossi que se enteró de estas circunstancias esta mañana, les informó que el Secretario de Salud Silvestre Mendoza iba a hacerse cargo de rubricar el acta para que los allegados al difunto puedan avanzar con el trámite necesario.
Por otro lado, Rossi afirmó que si bien no había médico de guardia dijo que el hombre fue visto por el personal del SIES que en ese momento sí estaba en el nosocomio.
Con el apoyo de todos los bloques, se aprobó una resolución para mantener reuniones clave todos los jueves por la mañana. Advierten que si no se modifica la normativa antes de que venza la prórroga actual, se congelará el ingreso de nuevos loteos en la ciudad.
La iniciativa impulsada por Murina, Serra, Attoresi y Delorenzi busca que todos los expedientes de loteos y edificaciones complejas pasen directamente al Concejo en pleno, eliminando instancias previas que quitaban efectividad al sistema.
Mediante una minuta de comunicación aprobada por unanimidad, los ediles instan al Ejecutivo a buscar los tensores originales de la estructura. Aseguran que engancharlos ahorraría mucho dinero y tiempo, evitando el riesgo de un derrumbe inminente.