Las facultades y escuelas dependientes de la Universidad Nacional de Rosario (UNR) se ven afectadas este viernes por una jornada de protesta de los trabajadores no docentes. La medida, que consiste en un paro total de actividades sin asistencia a los lugares de trabajo, mantiene las unidades académicas con un funcionamiento restringido, limitado únicamente a guardias mínimas esenciales.
El plan de lucha es impulsado por la Asociación del Personal de la Universidad de Rosario (APUR), gremio alineado con la Federación Argentina de Trabajadores de las Universidades Nacionales (FATUN). La decisión fue ratificada tras considerar "insuficiente" la propuesta salarial del Ejecutivo nacional en las mesas paritarias.
Desde el sector no docente denuncian un deterioro crítico en sus ingresos. Según expresaron desde FATUN, los salarios han quedado desfasados respecto a la inflación acumulada, lo que impide a muchos trabajadores cubrir la canasta básica.
"Los salarios se están devaluando día a día", señalaron fuentes gremiales, enfatizando que la falta de respuestas del Gobierno nacional ha empujado a profundizar las medidas de fuerza para visibilizar la crisis presupuestaria que atraviesan las universidades públicas.
Si bien el dictado de clases depende del sector docente (nucleado en COAD), la ausencia del personal administrativo, de mantenimiento y servicios generales imposibilita el desarrollo normal de la vida universitaria.
En este contexto, las autoridades de la UNR y los centros de estudiantes informaron que:
No habrá atención administrativa en ventanillas ni oficinas.
Comedores universitarios y bibliotecas permanecerán cerrados o con servicios reducidos.
Se garantizarán guardias mínimas exclusivamente para áreas críticas, como la asistencia en salud y el mantenimiento de laboratorios o equipos que no pueden ser interrumpidos.
Este paro de 24 horas se enmarca en un escenario de tensión constante entre la comunidad universitaria y el Gobierno nacional. Cabe recordar que los docentes de la UNR también han mantenido planes de lucha recientes por motivos similares, lo que augura un inicio de año académico marcado por la incertidumbre y las movilizaciones en defensa de la educación pública.
Tras 448 días de detención arbitraria y desaparición forzada, el cabo primero de Gendarmería regresó al país gracias a gestiones diplomáticas y deportivas. Ahora, la presión del Gobierno nacional se concentra en lograr la libertad del abogado Germán Giuliani.