El avión privado en el que viajó desde Miami tocó la pista del aeropuerto de Fisherton poco antes de las 6.30 de este martes. Hinchas de la zona y de otros puntos del país se acercaron a la terminal para expresar su agradecimiento al capitán de la selección
Lionel Messi aterrizó este martes, poco antes de la 6.30, en el aeropuerto de Rosario y media hora después se trasladaba hacia su casa en un barrio privado de Funes, donde pasará unos días de descanso. El capitán de la selección argentina no tomó el vuelo de regreso al país junto con el resto de la delegación, que arribó al Aeropuerto Internacional de Ezeiza en la tarde del último lunes. Messi viajó primero de Nueva York a Miami y desde allí emprendió vuelo, durante la noche, en un avión privado con destino a Rosario.
El astro rosarino fue uno de los futbolistas que no abordó el avión que partió desde la ciudad de la final del Mundial 2026 tras la derrota por 1 a 0 frente a España. Rodrigo De Paul también optó por no regresar junto al resto del plantel.
El rosarino pasará unos días junto a su familia y después de ese descanso, volverá a incorporarse al Inter Miami para retomar la competencia oficial con su equipo.
Luego de arribar al aeropuerto hizo los trámites de ingreso al país en el mismo avion y en la pista lo esperaba un vehículo para llevarlo hasta su casa en un barrio privado de Funes. A las 7 ya era trasladado hacia allí.
Hinchas de la selección, de Rosario y de otros lugares del país, se llegaron hasta el aeropuerto para recibir al astro, con banderas argentinas, camisetas y carteles de agradecimiento al capitán de la selección argentina. Se repartieron entre el primer piso del edificio, con vista a la pista, y en las salida de la terminal aérea.
Un hombre entrevistado por el móvil de Radio 2 contó que ayer estuvo en Ezeiza, en la bienvenida al resto del plantel, y luego viajó a Rosario. Llegí al aeropuerto a las 5.30.
Una familia viajó desde Capitán Sarmiento, provincia de Buenos Aires. “Queríamos ver al capitán, lo amamos”, dijo una joven.
También en la puerta del barrio donde tiene su casa Messi, en la ruta 34S y autopista, había un puñado de personas embanderadas. Lamentaron que el jugador ingresó sin ser visto, probablemente por una puerta alternativa.
Luego del debut en el Mundial ante Argelia, Leo se emocionó hasta las lágrimas tras convertir tres goles y explicó que atravesaba un momento personal difícil, ajeno al fútbol. En esas horas trascendieron versiones sobre un problema de salud de su padre, Jorge Messi.
Posteriormente, la familia aclaró que el papá de Leo se encontraba bajo seguimiento médico, en recuperación y con una evolución favorable.
Lo cierto es que el tratamiento le impidió a Jorge Messi viajar al Mundial, cosa que sí hizo, por ejemplo, en la edición anterior del torneo, en Qatar.
Después de disputar a los 39 años el que podría haber sido su último Mundial, el crack tiene ahora como prioridad reencontrarse con sus afectos. El capitán fue determinante en el recorrido de Argentina hasta una nueva final.
Al llegar a Argentina luego de la final en la que la Scaloneta cayó ante España, el padre del futbolista rosarino destacó la decisión del equipo de mostrar el trapo como respaldo al histórico reclamo argentino por su soberanía sobre el archipiélago del Atlántico sur