Fue este miércoles, en la ciudad del centro de la provincia de Santa Fe. Aunque falta confirmación oficial, en principio falleció por asfixia. Testimonios de maltratos contra el pequeño abonan la hipótesis fiscal inicial
La ciudad de San Justo, en el centro de la provincia de Santa Fe y a casi 300 kilómetros de Rosario, vive horas alteradas ldesde que, este miércoles, encontraran a un nene de 6 años fallecido en su casa y por las características del hecho detuvieran a su madre, de 22 años. La hipótesis de los investigadores es que el nene fue víctima de un crimen intrafamiliar.
El Ministerio Público de la Acusación informó que el chico, Isan Aguirre, falleció en la vivienda donde vivía, en calle Silvestre Begnis entre Pedro Milán y Cortada 27 del barrio Reyes.
El episodio fue alertado por un llamado a urgencias, a partir de lo que arribaron a la vivienda efectivos policiales y personal médico del Samco, que constaró la muerte de Isan.
Enseguida, circularon versiones sobre posibles maltratos al niño. Sin confirmación aún por la autopsia, información preliminar apunta a que falleció asfixiado.
El cuerpo del chico fue trasladado a la morgue judicial de Santa Fe. La investigación quedó a cargo de la fiscal Daniela Montegroso, quien ordenó peritajes en la vivienda, levantamiento de huellas y toma de testimonios que permitan reconstruir qué ocurrió durante las horas previas a la muerte del niño.
«Se dispuso la detención de la madre del menor de edad. Se trata de una mujer de 22 años cuyas iniciales son RM», informó Fiscalía.
Daniel Alejandro Rosatelli, integrante de la Policía entrerriana, quedó detenido este miércoles en el marco de una investigación por narcotráfico. La camioneta utilizada para transportar el cargamento habría sido provista por el funcionario. La Justicia busca determinar qué grado de participación tuvo y qué sabía sobre el uso del vehículo
La adquisición online de morrales estancos realizada en 2025 fue una de las pistas que permitió reconstruir la logística de una organización criminal bonaerense desbaratada el fin de semana. Las características de los recipientes permitieron conectar una carga de 35 kilos que apareció a la deriva en Monte Hermoso, en enero, con los 499 kilos secuestrados en San Nicolás, a punto de ser introducidos en un buque que se dirigía a ultramar