Un narcotraficante de nacionalidad paraguaya escapó el lunes por la tarde de la en la alcaidía de Vera en Santa Fe y secuestró a un remisero para luego huir solo por la autopista a Rosario.
Según información policial, el hombre de 34 años, apiló varias mesitas, saltó entre las alambres de púa y pasó al lado Sur del patio. Ya afuera, solicitó el servicio de remisería y apuntando con un cuchillo al chofer lo obligó a conducir cientos de kilómetros.
Miguel Antonio Ferreira Vera se encontraba detenido desde el 20 de octubre de 2016 cuando fue detenido en el peaje de Reconquista junto a su mujer Silvina Britez Pérez, de 25 años, y su bebé, cuando viajaba en una camioneta y transportaba más de 200 kilos de marihuana.
Esta mañana el remisero habló en los medios y contó los momentos vividos bajo la amenaza del prófugo. Indicó que cuando se estaba por acabar la nafta fue cuando Ferrerira Vera tomó el control del volante y huyó solo. Lo dejó cerca de Santo Tomé donde pudo comunicarse.
Por LT10, el juez federal de Reconquista, Aldo Alurralde, se manifestó “sorprendido” por el hecho. Claramente indignado, el magistrado no descartó la existencia de connivencia policial y anticipó que iniciará una investigación. “Acá hay que ver las responsabilidades, tanto por acción como por omisión”, sostuvo.
Fue este miércoles, en la ciudad del centro de la provincia de Santa Fe. Aunque falta confirmación oficial, en principio falleció por asfixia. Testimonios de maltratos contra el pequeño abonan la hipótesis fiscal inicial
Daniel Alejandro Rosatelli, integrante de la Policía entrerriana, quedó detenido este miércoles en el marco de una investigación por narcotráfico. La camioneta utilizada para transportar el cargamento habría sido provista por el funcionario. La Justicia busca determinar qué grado de participación tuvo y qué sabía sobre el uso del vehículo
La adquisición online de morrales estancos realizada en 2025 fue una de las pistas que permitió reconstruir la logística de una organización criminal bonaerense desbaratada el fin de semana. Las características de los recipientes permitieron conectar una carga de 35 kilos que apareció a la deriva en Monte Hermoso, en enero, con los 499 kilos secuestrados en San Nicolás, a punto de ser introducidos en un buque que se dirigía a ultramar