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Lo encontraron más de siete años después

Confirmaron que los restos óseos pertenecen a Pablo Benedetto

Se trata de un joven rosarino de 28 años, Pablo Daniel Benedetto. Ahora resta investigar que ocurrió con el joven, aunque todo indica que sufrió un accidente en su auto.

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El 17 de julio de 2020, en circunstancias que aún no están tan claras y en una zona escarpada sobre el camino que une San Marcos Sierras con Capilla del Monte, se encontraron restos óseos, los cuales ahora se conoció pertenecen a Pablo Daniel Benedetto, el joven rosarino de 28 años que estaba desaparecido desde agosto del 2013.

"Los restos en principio parecían de origen humano”, se dijo en ese momento y pidió intervención de antropología forense, la base científica de la policía judicial que se encuentra radicada en Dean Funes, más toda la policía y la brigada de investigaciones de San Marcos Sierras y Cruz del Eje.

Fue así que se levantaron los restos óseos que estaban en el lugar, más otros que estaban semienterrados.

“Sabíamos que en 2013 en esa zona había desaparecido una persona, se hizo un cotejo de ADN con familiares de la misma y nos confirmaron que existe un 99,99% que son restos de Pablo Benedetto " le dijo la fiscal de Cruz del Eje Fabiana Pochettino, al medio El Diario de Carlos Paz.

La fiscal busca determinar ahora las causas eficientes de su muerte, aunque confirmó que los restos recuperados no tendrían impacto de bala o de golpe.

¿Qué pasó con el joven?

El sábado del 3 de agosto de 2013, Pablo Daniel Benedetto de 28 años, junto a su esposa Valeria Franco de 24 y la pequeña bebé de ambos, vacacionaban en la ciudad en San Marcos Sierra. Esa noche, el matrimonio mantuvo una discusión y el muchacho salió en su camioneta. Renault Kangoo color blanca Desde ese momento no se supo más nada acerca de él.

Tras radicar la denuncia sobre su desaparición, el domingo siguiente, la policía encontró la Renault Kangoo chocada en un camino rural, el cual une San Marcos Sierras y Charbonier. El vehículo tenía sus cristales rotos y se sospechaba que había sufrió un vuelco.

Lo raro del caso es que no había rastros de sangre y en el interior del rodado no estaban ni los papeles del auto ni las pertenencias.

A partir de allí se tejieron decenas de hipótesis, entre ellas, que el joven había viajado a Merlo, Partido de Tigre, provincia de Buenos Aires. Sobre esto aportaron testimonio ante el por entonces fiscal Martín Bertone, a cargo de la primera etapa de la instrucción del caso “que dos colectiveros y una persona de una ventanilla lo vieron”.

Días después se conoció que Pablo Daniel Benedetto, era bipolar y que estaba bajo tratamiento médico: “Siempre lo tuvieron controlado porque aparte de estar con medicación, él está con médicos que lo ayudan por la enfermedad. La medicación es de por vida. Siempre tiene que estar con ayudas médicas, psicólogos y psiquiatras porque la enfermedad no es estable. Siempre tiene que estar cambiando su medicación por más o menos según el estado de ánimo que tenga en ese momento y como va reaccionando con los médicos”, detalló una tía del joven.

Una familia devastada

En comunicación con Infobae, la madre del joven, Aurora Dennon sostuvo que la noticia los dejó perplejos. “Siempre lo buscamos. Esto nos devastó por completo”, dijo la mujer entre lágrimas.

Es que la familia hasta había creado un grupo de Facebook con el nombre “Buscamos a Pablo Daniel Benedetto” con el objetivo de conseguir información sobre él.

Como foto de perfil, se veía al joven rosarino de 28 años sonriendo y mirando a cámara con una camiseta de Newell’s. Más abajo, un pedido de auxilio que se repetía desde el sábado 3 de agosto de 2013. “Cualquier información sobre su paradero será recompensada. Puede encontrarse perdido y/o desorientado y no saber quien es. Difundir por favor, sus padres, su hermana y su hija actualmente lo sigue buscando”, decían las publicaciones que, por lo general, contaban con mensajes de aliento de distintas personas.

Además, detallaban rasgos y características físicas del joven. “Altura 1.67. Cutis blanco, cabello castaño oscuro, ojos marrones y un lunar en la pera y en la mejilla izquierda”, describían las publicaciones, que también precisaban acerca de los cuatro tatuajes que llevaba Pablo. “En el pecho un escudo de Newell’s Old Boys; en la pierna izquierda, sobre la rodilla, una cabeza de águila; en la pantorrilla, la cara de dos indios; en el brazo derecho, un moño en colores azul y rojo con la frase ‘Let It Be’”.

Fuente: Infobae y El Diario de Carlos Paz

Fuente: lmneuquen.com

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