El fuerte conflicto que mantienen Vialidad Nacional y el titular del complejo hotelero Sol de Funes, Néstor Rozín, sumó un nuevo y complejo capítulo legal y administrativo. Luego de que el organismo federal justificara el envío de una carta documento bajo el argumento de que el privado había construido accesos "clandestinos y peligrosos" en la autopista Rosario-Córdoba, el empresario salió al cruce, acusó a Vialidad de "desviar la atención" y afirmó que sus obras respondían a una exigencia del propio municipio funense.
El caso, que se conoció inicialmente como la polémica de un privado intimado por el Estado tras tapar baches por cuenta propia en el kilómetro 307 de la traza, viró ahora hacia una disputa de jurisdicciones entre la autonomía municipal y la órbita de competencia nacional.
Rozín negó de forma tajante haber construido conexiones irregulares a la autopista: “Vialidad ha desviado la atención con un ingreso al hotel, pero eso no es lo que me reclaman formal y legalmente. Esos accesos no los hicimos nosotros; son huellas de vehículos que, según vimos en Google, están por lo menos desde 2016”, aseguró.
Asimismo, el hotelero afirmó que sí existieron proyectos técnicos presentados ante el organismo por ingenieros a su cargo, y criticó la burocracia estatal: “Nos solicitaron planos como si fuera a hacerse un pavimento nuevo, cuando solamente se taparon pozos para garantizar la seguridad ante eventos masivos tras un año de pedir soluciones sin respuestas”.
El núcleo de la defensa de Rozín se apoya en la Ordenanza Nº 1.225/19 de la Municipalidad de Funes, la cual otorgó la prefactibilidad comercial al establecimiento. El empresario citó el artículo 4° de la norma, que le exige ejecutar las mejoras necesarias para ordenar el tránsito local, y el artículo 13, que le impone formalmente el “mantenimiento de la colectora”.
“Ese artículo dice todo lo contrario al contenido de la carta documento de Vialidad. El municipio me exige hacer la obra que ahora el ente nacional pretende que volvamos atrás”, argumentó, disparando además que el organismo incurre en una ilegalidad al “desconocer la autonomía municipal respaldada por la Constitución Nacional”. Rozín también apuntó contra la firma concesionaria: “El que lucra con la autopista es quien cobra el peaje. Vialidad tendría que exigirle al concesionario que haga las reparaciones, no a mí”.
Otro de los puntos que llamó la atención del empresario es el factor temporal. Los trabajos de bacheo privado se ejecutaron en agosto de 2025 y la intimación formal llegó nueve meses después. “Se acordaron de mandarme un reclamo recién ahora”, cuestionó Rozín, ligando de forma elíptica la sorpresiva reaparición del expediente con un siniestro vial ocurrido recientemente en dicho sector.
Finalmente, el titular de Sol de Funes chicaneó con ironía el estado actual del camino frente a las intimaciones estatales de devolver el predio a su estado original: “Hoy la colectora ya está llena de pozos otra vez. Ya no hace falta que rompa nada para volver a la situación anterior, porque el deterioro está pasando de hecho”.
Frente a la falta de respuestas salariales del gobierno nacional y el freno a la ley de financiamiento, hay una nueva medida de fuerza desde este martes 26 hasta el 30 de mayo en la Universidad Nacional de Rosario. También se les suman los no docentes, quienes llevarán adelante un paro total sin concurrencia a los puestos laborales por tres días.