La crisis de la empresa de logística y distribución Expreso Brío sumó un nuevo capítulo luego de que Gabriela Díaz, delegada y vocera de los trabajadores despedidos, denunciara el abandono por parte del sindicato que conduce Sergio Aladio y cuestionara el accionar de la empresa tras la presentación en concurso preventivo de acreedores.
Según relató, el conflicto comenzó el pasado 30 de junio, cuando alrededor de 60 empleados llegaron a su lugar de trabajo y se encontraron con el portón cerrado.
"Detrás del portón estaba el gerente, Pablo Mazandrea, con un listado en la mano diciéndonos quién podía entrar y quién no", recordó.
Díaz explicó que la crisis venía gestándose desde hacía varios meses, con salarios abonados de manera irregular desde noviembre, vacaciones pagadas fuera de término y aguinaldos liquidados en cuotas.
En ese contexto, aseguró que el secretario general del sindicato, Sergio Aladio, se presentó tiempo atrás ante los trabajadores para transmitirles que existía un posible inversor dispuesto a aportar capital para sostener la empresa y preservar las fuentes laborales.
"Nos pidió que hiciéramos un esfuerzo. Ese esfuerzo consistió en trabajar dos meses sin cobrar", afirmó.
Sin embargo, la situación terminó agravándose y, según denunció, la empresa presentó el concurso preventivo mientras decenas de trabajadores quedaron sin empleo.
Críticas al sindicato
Uno de los principales cuestionamientos estuvo dirigido al Sindicato de Camioneros que conduce Sergio Aladio.
"La mayoría de los empleados hacíamos nuestros aportes durante años y hoy el gremio está completamente ausente. No nos acompañan, no están con los despedidos esperando explicaciones", sostuvo.
Incluso aseguró que algunos delegados sindicales comenzaron a realizar tareas de reparto reemplazando a los trabajadores despedidos.
"Antes no levantaban una caja y ahora estaban haciendo el trabajo de los compañeros que dejaron afuera", manifestó.
El respaldo de otro gremio
Ante la falta de respuestas, un grupo de trabajadores buscó apoyo en el sindicato encabezado por Edgardo Quiroga Chulich, donde estaban afiliados algunos empleados.
"Ellos nos abrieron las puertas y nos acompañan a todos, incluso a quienes no aportábamos a ese gremio. Estamos muy agradecidos porque nos están ayudando en cada necesidad", expresó Díaz.
Historias de necesidad
La delegada contó que decidió convertirse en la voz de sus compañeros por la difícil situación que atraviesan muchas familias.
Relató que su nieto, quien padece epilepsia, sufrió una crisis pocos días después de los despidos y que necesitaban 50.000 pesos para afrontar la atención médica, dinero que no tenían debido a los meses sin percibir salarios.
"Hay compañeros que no pueden pagar el alquiler, otros están siendo desalojados, hay chicos que dejaron de recibir tratamientos y familias que no tienen para poner un plato de comida sobre la mesa", lamentó.
También advirtió sobre la difícil reinserción laboral para muchos trabajadores mayores de 45 años.
"La empresa sigue trabajando"
Pese al conflicto, Díaz aseguró que Expreso Brío continúa operando con normalidad.
"Nos despidieron sin causa y la empresa sigue trabajando. Queremos que paguen lo que corresponde y que la Justicia investigue todo lo que pasó", afirmó.
Mientras avanzan las acciones legales, los trabajadores anunciaron que continuarán realizando manifestaciones, permanencias frente a la empresa y ollas populares para visibilizar el conflicto y afrontar la difícil situación económica que atraviesan sus familias.
"Fue una medida totalmente inhumana. No entendemos cuál fue el propósito de despedir de esta manera a tantos trabajadores", concluyó.
Hubo tensión cuando se cortó completamente la avenida a la altura de Presidente Perón, en la zona oeste, y en otro punto de la zona sur. Tras la intervención de las fuerzas federales, se despejó toda la traza y solo había interrupciones de la circulación en algunos accesos. La protesta de organizaciones sociales es nacional en reclamo de mejoras salariales y laborales y también para jubilados