Frente al sostenido incremento en el caudal del río Paraná, la Dirección de Protección Civil de la Municipalidad de Rosario comenzó una serie de capacitaciones y reuniones preventivas con representantes de guarderías náuticas y clubes de la costa para reforzar los protocolos de seguridad acuática y navegación.
La suba del nivel responde a tres factores convergentes: las intensas precipitaciones en el noreste argentino y el sur de Brasil, el incremento en la erogación de la represa de Yacyretá y el repunte del río Paraguay. Como consecuencia, el río aumentó 74 centímetros durante el último mes en el puerto rosarino, alcanzando este jueves una marca de 3.34 metros, con proyecciones oficiales que estiman que hacia finales de octubre podría llegar a los 5 metros, ingresando en fase de alerta.
El titular de Protección Civil, Gonzalo Ratner, advirtió que tras varios años de niveles bajos se acumuló abundante vegetación, troncos y desechos en las costas que hoy son arrastrados por la corriente.
Ante este panorama, el organismo oficial recomendó:
Reducir la velocidad: El aumento del caudal acelera la corriente y dificulta el control de las embarcaciones.
Evitar la navegación nocturna: La baja visibilidad impide detectar obstáculos flotantes como camalotes, ramas y animales arrastrados.
Navegar por trazas conocidas: Las crecidas cubren antiguos bancos de arena y muelles, alterando la configuración de los canales habituales.
Verificación de elementos: Controlar la habilitación correspondiente, el uso obligatorio de chalecos salvavidas y evitar salir con pronósticos desfavorables.
Desde el área enfatizaron que el incremento de la profundidad también modifica el perfil de las costas. Por tal motivo, se recordó a la población ingresar al agua únicamente en playas y balnearios habilitados que cuenten con boyado perimetral, señalización e inspección de guardavidas.
Para el caso de nadadores en aguas abiertas, se aconseja utilizar los carriles exclusivos, nadar acompañados y emplear dispositivos de flotación personal.
La iniciativa forma parte de una nueva edición del Desafío Técnico, que reúne a cuatro instituciones educativas del departamento Constitución. Los alumnos trabajaron durante el año en el desarrollo de soluciones tecnológicas para necesidades de la comunidad.