La larga fila de este sábado comenzaba en la peatonal Córdoba hasta Mitre, doblaba y continuaba hasta Rioja.
Miles de clientes colmaron el local de Falabella, firma que se está yendo del país y empezó a despedirse de sus principales sedes, una de ellas en Rosario. La postal de este sábado lluvioso muestra una larga fila en el exterior del local, la cual se replicó en los últimos días desde el anuncio de su partida.
El pasado jueves por la mañana, antes de abrir sus puertas, se había formado una larga cola desde la puerta de Sarmiento hasta Mitre.
Esa actitud generó cierto malestar entre algunos trabajadores. Desde la Asociación Empleados de Comercio (AEC) llamaron la atención sobre la “falta de solidaridad” de los clientes que “mortifican” a los empleados.
“Ahí se ve la condición humana de quienes no solo van a hacer las compras a ver si encuentran algo más barato, también mortifican a los trabajadores que la están pasando muy mal”, analizó el secretario gremial Juan Gómez y habló de “angurria”.
Sin embargo, en este sábado y pese al mal tiempo, la imagen se replicó. Una extensa fila de compradores se presentó cerca del mediodía en el exterior de la tienda. La cola comienza en calle Córdoba hasta Mitre, allí dobla por la mencionada calle y finaliza en Rioja.
El cierre se confirmó este martes, según explicaron desde la Asociación Empleados de Comercio, se perderán 110 puestos de trabajos.
El procedimiento se inició tras el aviso de vecinos que advirtieron sobre la actitud sospechosa de un hombre que había descendido de un colectivo. Mediante el monitoreo de cámaras y la intervención del personal de Control y Asistencia Urbana, lograron interceptarlo y dar intervención a la Policía.
El Municipio anunció un nuevo cronograma de intervenciones para este martes 27 y miércoles 28 de octubre, a partir de las 4 de la madrugada. También se intensificará la aplicación preventiva de larvicidas ante las condiciones climáticas asociadas al fenómeno de El Niño.
La iniciativa comenzará esta semana y estará destinada a varones derivados por la Justicia o que se presenten voluntariamente. El objetivo es trabajar sobre las conductas violentas y prevenir su repetición mediante encuentros grupales coordinados por un equipo interdisciplinario.