Toda la provincia de Santa Fe quedó este jueves bajo un alerta meteorológica por tormentas que llegarían las primeras horas del viernes y permanecerían durante todo el día, con un esperado descenso en la temperatura.
Luego de un jueves muy caluroso, con un pico de casi 35 grados en Rosario y una sensación térmica de 39 en el centro, se esperan precipitaciones desde la madrugada del viernes en el centro-norte del país.
Se pide precaución al programar actividades porque no sería sólo agua: el aviso es de nivel amarillo y habla de “posibles fenómenos meteorológicos con capacidad de daño y riesgo de interrupción momentánea de actividades cotidianas”.
El cambio de tiempo traería aparejado un alivio en el termómetro en medio del verano, ya que para el viernes se pronostica una temperatura mínima de 22 grados y una máxima que no superaría los 25 en la ciudad.
Algunas precipitaciones se mantendrían hasta la mañana del sábado y ese día el calor volvería a recuperar terreno pero aún por debajo de los 30 grados, mientras que el domingo sí se parecerá más a enero con sol y 33 grados por la tarde, después de una mañana fresca con 16.
Marisa Servín y su esposo compraron un lote en barrio Los Ciruelos en 2007. Tras años de construcción y esfuerzo, descubrieron que el terreno no contaba con habilitación de venta. La Justicia falló en contra de los vecinos y hoy disponen de menos de un mes para saldar una suma millonaria y evitar la ejecución.
La unidad de la firma de Arroyo Seco viajaba sin pasajeros hacia la Terminal de Ómnibus de Rosario para tomar servicio. Los ocupantes intentaron apagar las llamas con matafuegos, pero el fuego consumió el vehículo. Afortunadamente no hubo heridos de gravedad.
La beba nació con una cardiopatía congénita compleja y atravesó largos meses de internación y delicadas intervenciones quirúrgicas. Hoy, tras recuperarse favorablemente, su mamá Eli necesita juntar fondos para saldar los costos médicos y finalmente regresar a casa.