Luego de la inspección y revisión del Doctor y Veterinario Ariel Réboli a la Parroquia por la presencia de murciélagos, se elevarán los respectivos informes al Arzobispado, al Municipio y al SENASA.
El anterior Párroco, Daniel Pezzetta, incorporó en su momento, en el Altar parroquial, un gazebo que impedía que las heces de los murciélagos caigan sobre la mesa del Altar donde se consagra el pan y el vino. La decisión se tomó luego de observar que era cada vez mayor la presencia de estos quirópteros, mientras, en paralelo se buscaban soluciones que permitieran combatirlos.
Con la ayuda desinteresada de algunos fieles y otros recursos se logró contratar a una empresa que realizó trabajos en altura y además fumigó acorde a la plaga existente, motivo por el cual la Parroquia debió estar cerrada por varios días. Posteriormente se retiró el gazebo creyendo que la situación estaba resuelta.
Con el pasar de las semanas, se volvieron a escuchar los sonidos que emiten los murciélagos y también la presencia y el olor del guano (heces). Por este motivo se comenzaron a planificar acciones que puedan eliminar definitivamente esta plaga. En este sentido, en un trabajo conjunto, El Doctor Silvestre Mendoza y el Doctor y Veterinario Ariel Réboli se ocuparon del tema y desinteresadamente se pusieron a disposición asesorando a nivel médico, por ser una cuestión de salud pública, y también a nivel de conocimiento animal, para tener las especificaciones necesarias a la hora de tomar medidas.
Con el apoyo de todos los bloques, se aprobó una resolución para mantener reuniones clave todos los jueves por la mañana. Advierten que si no se modifica la normativa antes de que venza la prórroga actual, se congelará el ingreso de nuevos loteos en la ciudad.
La iniciativa impulsada por Murina, Serra, Attoresi y Delorenzi busca que todos los expedientes de loteos y edificaciones complejas pasen directamente al Concejo en pleno, eliminando instancias previas que quitaban efectividad al sistema.
Mediante una minuta de comunicación aprobada por unanimidad, los ediles instan al Ejecutivo a buscar los tensores originales de la estructura. Aseguran que engancharlos ahorraría mucho dinero y tiempo, evitando el riesgo de un derrumbe inminente.