El concejal Sebastián Ghione fue consultado sobre los desafortunados sucesos que tuvieron como protagonistas a funcionarios del equipo del intendente Daniel Tonelli. Tal es el caso de Natalia Spadoni, directora de Desarrollo Social y encargada del Punto Violeta, que amenazó y maltrató a una inspectora de tránsito; el episodio en el que se vio involucrado Mario Elisei, quien mantuvo un fuerte cruce con otra empleada; y el bochornoso hecho que apunta al director de Producción, Fernando Forgione, quien aparentemente se apropió de un par de latas de pintura sobrantes de una refacción edilicia de un estamento municipal y las usó de forma particular.
Sobre estos sucesos que salpican al gobierno municipal, Ghione refirió que si esto pasó “son cosas que no deben pasar y si pasan y a veces se comete un error hay que saber pedir disculpas. Errores tenemos todos, pero creo que se soluciona muchas de esas cuestiones si hubiese solucionado con una disculpa”.
Admitió que siempre se puede tener un mal día y que, si alguna situación de esta magnitud se presenta, lo ideal es acudir al diálogo y pedir disculpas para subsanar el conflicto.
Con relación al hecho más reciente, que tuvo en el ojo de la tormenta a Fernando Forgione —actual miembro del gabinete, ex presidente del Centro Comercial y del Rowing Club—, esgrimió: “Yo creo que, si a mí me harían una acusación de ese estilo, lo primero que hago es ir a hablar con el medio que lo hizo, al horario que sea, y después salir y aclarar la situación. Yo creo que eso es fundamental, que se aclare la situación y que salga y que diga lo que sucedió y cómo sucedió. Y si hubo un error, reconocerlo y pedir disculpas”.
Las intensas y continuas precipitaciones provocaron el colapso de los desagües en varios sectores de la ciudad. Vecinos de la zona de Ruta 21 y Humberto Primo reportan calles anegadas, mientras que en el barrio San Francisco el agua ya ingresó a algunas viviendas.
Frentista de la zona de calle Mitre y Ruta 21 manifestó su indignación por la falta de respuesta municipal ante el ingreso de agua a las viviendas. Denuncian que los desagües están obstruidos, no atienden los teléfonos de emergencia y solicitan el corte de calles por los vehículos que pasan a alta velocidad.