La reciente decisión del actual gobierno municipal de retirar el monolito ubicado en la intersección de Humberto Primo y boulevard Mansueto Maiorano reavivó el recuerdo de aquel emotivo acto realizado en diciembre de 2017, cuando se reinauguró el histórico reloj del lugar y se rindió homenaje al reconocido y querido arquitecto Pablo Vincenti.
Aquel evento, organizado por la Secretaría de Cultura, Deporte y Educación del Gobierno Municipal durante la gestión del exintendente Nizar Esper, tuvo lugar en la tarde-noche del 7 de diciembre de 2017 y contó con la presencia de autoridades municipales, concejales, vecinos y familiares del homenajeado. Entre los presentes estuvieron el entonces intendente Esper junto a su gabinete, y los concejales Daniel Tonelli y Carlos Sánchez, además de numerosos vecinos que se acercaron para participar del acto.
Durante la ceremonia se escucharon palabras alusivas del exconcejal Roberto Paolini, quien junto al recordado arquitecto Pablo Vincenti había impulsado la recuperación y puesta en marcha del antiguo reloj. También tomó la palabra un vecino del barrio que recordó que su abuelo, Emilio Moncaglieri, era quien se encargaba de poner en funcionamiento la máquina del reloj en tiempos lejanos.
En ese mismo acto se bendijo una placa en memoria de Vincenti, mientras que el padre Pedro Pergañeda también dirigió unas palabras a los presentes. Uno de los momentos más emotivos de la jornada fue la participación del hermano de Pablo Vincenti, quien viajó desde Rosario especialmente para acompañar el homenaje junto a los hijos del arquitecto y otros familiares.
Otro dato significativo fue la presencia de Daniel Corva, vecino del barrio Güemes, quien conservaba la cúpula original del reloj, pieza que finalmente fue reinstalada sobre la estructura recuperada como parte de la puesta en valor del espacio.
Con la reinauguración, el histórico reloj volvía a ponerse en marcha gracias al trabajo conjunto de la municipalidad, empleados municipales y empresas que colaboraron en la recuperación del monumento y en la adecuación del espacio público. En aquel momento, los organizadores destacaron que el desafío pasaba a ser el cuidado y la preservación por parte de toda la comunidad.
Sin embargo, años después, la reciente decisión del actual gobierno municipal de retirar el monolito "de Pablo" del lugar generó sorpresa y desconcierto entre vecinos que recuerdan el valor simbólico que tenía ese espacio. Para muchos, se trata de una inexplicable determinación, que deja sin efecto un homenaje cargado de historia y memoria colectiva dedicado al arquitecto Pablo Vincenti.