El pasado viernes por la madrugada un familiar de Stella Martínez le dio aviso que habían forzado la puerta de su negocio, ubicado sobre calle Libertad al 300.
Pese a que los autores de tal hecho, no lograron abrir la puerta, de todos modos y como medida de seguridad, decidió dormir durante todo el fin de semana en el local hasta que le coloquen las rejas y finalmente poder extremar las medidas de seguridad para estar algo más tranquila.
La comerciante y titular del negocio de ropa ya fue víctima meses atrás de un hecho de inseguridad. En aquel entonces sí lograron robarle pero pese a eso, siguió adelante y tomó la decisión de instalarse en el centro. Pero a pocos días de la reciente inauguración se encuentra con este episodio, fiel reflejo de lo que pasa nuestra ciudad.
El sospechoso, de 48 años, fue aprehendido por el Comando Radioeléctrico en la intersección de calles Islas Malvinas y Garrahan. Al consultar el sistema informático policial, saltó un pedido de paradero activo con más de siete años de vigencia.