El insólito caso ocurrió en la tarde de hoy en el Barrio Güemes. Una vecina de la zona de Pacheco y Jorge Newbery se negó a que empleados de la firma Salinas Electricidad terminen el trabajo de colocación de una “jirafa” para posteriormente adecuar la iluminación en el barrio.
La señora se negó a dar declaraciones a la prensa e insistió en que primero quería que le arreglen la vereda y luego sí no iba a tener inconvenientes en que coloquen la columna delante de su propiedad como estaba previsto.
Según explicó, hace unos siete meses que su vereda está en pésimas condiciones y remarcó que ya pidió en varias ocasiones que se la reparen.
Entre tanto y pese a sus quejas, los obreros intentaron seguir con sus tareas hasta que fue el momento de montar la columna. Allí fue cuando esta señora decidió sentarse en la vereda a manera de protesta impidiendo que puedan continuar trabajando.
Sin saber qué hacer, los operarios de Salinas se contactaron con su patrón quien ordenó el cese del trabajo hasta nuevo aviso.
Con el apoyo de todos los bloques, se aprobó una resolución para mantener reuniones clave todos los jueves por la mañana. Advierten que si no se modifica la normativa antes de que venza la prórroga actual, se congelará el ingreso de nuevos loteos en la ciudad.
La iniciativa impulsada por Murina, Serra, Attoresi y Delorenzi busca que todos los expedientes de loteos y edificaciones complejas pasen directamente al Concejo en pleno, eliminando instancias previas que quitaban efectividad al sistema.
Mediante una minuta de comunicación aprobada por unanimidad, los ediles instan al Ejecutivo a buscar los tensores originales de la estructura. Aseguran que engancharlos ahorraría mucho dinero y tiempo, evitando el riesgo de un derrumbe inminente.