Se trata de un terreno ubicado sobre calle Moreno al 600.
Por razones de seguridad y con buen tino, los propietarios decidieron derrumbar el tapial que daba a la calle y que no estaba en plenas condiciones; y así también evitar que personas ajenas al lugar ingresen sin autorización como ocurrió en varias oportunidades tiempo atrás.
Un empleado que cortaba el pasto rompió el vidrio y el espejo de su unidad de trabajo. Pese a que el operario reconoció el error y se inició el trámite oficial, el municipio de Arroyo Seco aún no abona los $100.000 del arreglo. "Te ganan por cansancio", denunció el damnificado.