Oscar Balbuena denunció públicamente y luego ante las autoridades policiales la estremecedora escena que le tocó vivir cuando al presentarse el 25 de septiembre en el cementerio San Roque para exhumar el cuerpo de su hijo fallecido hace 7 años; se encontró solo con el cráneo y las costillas. El cadáver estaba desmembrado y presentaba caños y mangueras de plástico.
Tras ir y venir a la ciudad de Rosario; finalmente la semana pasada el Dr. Martín Livolti, uno de los abogados que trabajaba para la municipalidad, secundó a Balbuena a la sede de fiscalía, pero allí tomaron conocimiento que la denuncia está en la Unidad de NN. Por ende, iban a volver esta la semana para realizar una presentación.
Este medio estuvo en consulta con el Ministerio Público de la Acusación e informaron que las medidas que se tomaron desde que ingresó la denuncia y respecto al cementerio fueron: “croquis del lugar, inspección ocular, cámaras, testimonios que puedan aportar algo, los informes serán remitidos a la unidad de NN y allí se evaluarán si hay elementos para profundizar la investigación”, indicó uno de los voceros.