
Las mujeres indicaron que trabajaban para un local que vendía electrodomésticos. Foto: Imagen ilustrativa
Magali Bordino, Alejandra Toledo y Milagros Videla hablaron luego de la viralización que expuso sus caras y que las involucró como estafadoras.
En este sentido, las tres expresaron que solo se desempeñaban como empleadas del local comercial que vendía electrodomésticos a precios mucho más accesibles de lo que se puede encontrar en el mercado.
El problema mayor tuvo que ver con el tiempo de demora en la entrega de la mercadería y en relación a esto, las mujeres indicaron que "llega pero tiene un tiempo" y que también a quienes no quisieron esperar se les devolvió el dinero.
Asimismo, también dieron más detalles sobre el modo de trabajo del negocio que compraba en una empresa grande y luego vendía a los particulares. La diferencia de costos aumentó la cantidad de clientes y solo por la mañana atendían entre diez y quince personas.
Las trabajadoras se defendieron de las acusaciones y argumentaron que solo se sumaron por el puesto laboral y le reclamaron a la dueña que "no se supo manejar en cuanto a la explicación a la gente".
Por otro lado, en medio del escándalo, Bordino, Toledo y Videla afirmaron que ya no seguirán trabajando en el lugar. Esto mismo manifestó ayer Federico Franceschini, quien se desempeñaba como fletero de la firma.
La integrante del Cuerpo Activo local partió este viernes junto al equipo especializado USAR ARG 15 Santa Fe para colaborar en las tareas de asistencia ante la catástrofe en el país sudamericano.
Ingresó a varias viviendas de calles Belgrano y San Martín, forcejeó con una mujer y robó indumentaria. Los damnificados denuncian la interconexión de las azoteas y exigen respuestas ante la falta de datos oficiales.