En el marco de las semifinales del Mundial 2026, las autoridades encargadas de la seguridad del cruce entre Argentina e Inglaterra establecieron severas restricciones para el público que asista al encuentro. Entre las medidas más destacadas, se dispuso que no estará permitido ingresar al estadio con banderas, camisetas o carteles que exhiban la imagen de las Islas Malvinas o leyendas como "Las Malvinas son argentinas".
La ministra de Seguridad de la Nación, Alejandra Monteoliva, confirmó la medida y detalló que este tipo de elementos serán considerados de "carácter político", por lo que quedan alcanzados por las normativas de seguridad del torneo.
"No pueden ingresar banderas con contenido político. La bandera argentina sí, por supuesto, o la bandera inglesa, pero nada que contenga un mensaje que pueda provocar algún tipo de situación", explicó la funcionaria, ratificando que quienes lleven camisetas con estas inscripciones deberán cambiárselas o dejarlas en los controles de acceso. Sin embargo, aclaró que la restricción no aplicará a los cánticos de la tribuna: "No se puede prohibir un canto ni taparle la boca a la gente".
La prohibición se extiende también a botellas y objetos con leyendas consideradas provocativas, raciales, religiosas o vinculadas al odio y la intolerancia.
Operativo reforzado y derecho de admisión
El partido fue catalogado como de alto riesgo, lo que motivó un despliegue coordinado entre la FIFA, el FBI, la policía local estadounidense y los representantes de seguridad de ambos países. Unos 1.600 efectivos custodiarán el Mercedes-Benz Stadium.
Aunque los hinchas argentinos ingresarán por la Puerta 4 y los ingleses por la Puerta 3, las autoridades confirmaron que no habrá una separación física total entre ambas parcialidades dentro del estadio.
Para colaborar con los controles, el Gobierno argentino transfirió a las autoridades de Estados Unidos el Registro Nacional de Personas con Derecho de Admisión, una lista con cerca de 33.000 personas restringidas para espectáculos deportivos, a la cual se sumaron 13 argentinos más durante el transcurso del Mundial por intentar evadir controles o generar incidentes.