El sector lácteo de la provincia de Santa Fe vuelve a encender las alarmas. En las últimas horas se conoció la crítica situación que atraviesa una reconocida planta láctea santafesina, la cual se encuentra con su actividad paralizada y una creciente deuda salarial con sus empleados.
La incertidumbre reina en el predio industrial, donde los trabajadores denuncian que no han percibido sus haberes en tiempo y forma. Ante la falta de insumos y el cese de la cadena de pagos, la producción se detuvo por completo, dejando un escenario de "puertas cerradas" que preocupa a toda la localidad.
Deuda Salarial: Los empleados reclaman el pago de sueldos atrasados y aguinaldos pendientes.
Paralización Productiva: La planta no está recibiendo materia prima (leche fluida) ni procesando productos, lo que corta el circuito comercial.
Falta de respuestas: Según delegados gremiales, los canales de diálogo con la patronal están agotados y no hay un plan de salvataje claro a la vista.
"La situación es insostenible. No solo es el sueldo que falta, es ver cómo una empresa con historia se apaga sin que nadie nos diga qué va a pasar mañana", expresó uno de los trabajadores afectados por la medida.
La crisis de esta láctea no solo impacta en las familias de los operarios, sino que genera un efecto dominó en los productores tamberos de la zona, que deben buscar destinos alternativos para su producción en un mercado ya tensionado.
Desde el sindicato del sector (Atilra) se mantienen en estado de asamblea permanente a la espera de una audiencia en el Ministerio de Trabajo de la Provincia. El objetivo es lograr un compromiso de pago y, fundamentalmente, garantías de que la fuente laboral no se perderá definitivamente.
Fue en un predio cercano a la Costanera de Cosquín. Hay una persona del entorno familiar de la nena que está detenida.
Esmeralda Pereyra López fue vista por última vez este miércoles por la tarde en su casa, en la ciudad de Cosquín. “Alguien se la llevó", dijo su tía