Un presunto hecho de abuso ocurrido en el ámbito del Cottolengo Don Orione de General Lagos genera conmoción.
Según pudo saber este medio, se realizó una denuncia en la que una residente de la institución habría manifestado haber sido víctima de una situación de índole sexual sin acceso carnal. El episodio, siempre de acuerdo al relato, habría tenido lugar en dependencias del establecimiento durante el mes de febrero.
A partir de esta situación, se llevó adelante una evaluación médica psiquiátrica con el objetivo de analizar el estado psíquico de la persona y las posibles repercusiones emocionales.
En paralelo, se confirmó que la persona señalada en la denuncia oriunda de Arroyo Seco y quien cumplía funciones dentro de la institución, ya fue desvinculada de su prestación de servicios.
Desde el entorno institucional, hasta el momento, no se conocieron manifestaciones públicas oficiales en relación al caso.
Cabe aclarar que los hechos mencionados corresponden a un relato en el marco de una denuncia, por lo que su veracidad deberá ser determinada por las instancias correspondientes.
La noticia no había trascendido en otros medios, aunque se encuentra confirmado que la denuncia fue radicada y que se adoptaron medidas en consecuencia.
El caso genera preocupación en la comunidad vinculada al Cottolengo, mientras se aguardan posibles avances o definiciones en torno a la investigación.
Un antecedente que marcó a la institución: en 2019 condenaron a un religioso por abusos en el Cottolengo
El reciente hecho denunciado en el Cottolengo Don Orione de General Lagos vuelve a poner en foco a una institución que ya había sido noticia años atrás por un caso de gravedad que conmocionó a toda la región.
En 2018 se conocieron las primeras denuncias contra un miembro de la comunidad religiosa que cumplía funciones dentro del establecimiento, acusado de haber cometido abusos contra residentes con discapacidad. A partir de la investigación judicial, el caso avanzó y sumó nuevos cargos.
Finalmente, en 2019 la Justicia dictó una condena de 9 años y medio de prisión efectiva a Juan Aveiro que en ese momento tenía 53 años, tras un procedimiento abreviado en el que se acreditaron distintos delitos de índole sexual cometidos contra personas alojadas en la institución.
De acuerdo a lo expuesto en la causa, los hechos investigados se habrían producido a lo largo de varios años y en un contexto de especial vulnerabilidad de las víctimas, lo que derivó en una condena agravada.
El caso tuvo un fuerte impacto social y mediático en su momento, no solo en General Lagos sino en toda la región, y derivó en una investigación que concluyó con una pena efectiva.
Este antecedente vuelve a ser recordado en el marco de la nueva denuncia conocida en las últimas horas, que —al igual que entonces— se encuentra bajo investigación y cuyos hechos deberán ser esclarecidos por la Justicia.