Los reclamos por olores nauseabundos vuelven a hacerse sentir en Arroyo Seco. Esta vez, el testimonio llegó desde la zona norte de la ciudad, puntualmente desde calle San Martín, donde un vecino aseguró que la problemática se repite desde hace años y afecta la vida cotidiana de quienes viven en el sector.
Según relató, los olores se perciben con distinta intensidad de acuerdo a la dirección del viento y obligan a mantener las viviendas cerradas. “Tenemos que mantener todo bien cerrado porque es impresionante el olor que ingresa. Si no es olor a cloaca, es olor a cerdo o a soja podrida”, expresó.
El vecino señaló que no hay una época puntual del año ni un horario específico en el que el problema se presente con mayor fuerza. “Es indistinto. Son momentos puntuales. Depende de dónde sople el viento, pero no hay un horario ni un día específico”, explicó.
De acuerdo a su testimonio, los reclamos no son nuevos. Aseguró que vive en la zona desde hace 20 años y que desde hace al menos ocho, diez o quince años vienen padeciendo diferentes inconvenientes. Además de los olores, mencionó el tránsito constante de camiones, el deterioro del asfalto, la falta de iluminación y la ausencia de limpieza preventiva en los desagües.
“Tenemos notas presentadas por mesa de entrada a distintos intendentes con los mismos reclamos. Siguen pasando los gobiernos, siguen las promesas, pero hasta el momento no hay solución”, manifestó.
El vecino también indicó que en varias oportunidades personal municipal se acercó al lugar y mantuvo reuniones con los frentistas, aunque remarcó que las respuestas no se tradujeron en soluciones concretas.
Entre los pedidos reiterados, mencionó la necesidad de mejorar el alumbrado público en el sector. Según explicó, las obras de iluminación avanzaron hasta otras cuadras, pero la zona donde vive quedó pendiente. “Llegaron hasta Juan B. Justo, hasta Cardozo, hasta Sargento Cabral, y a nosotros nos dejaron en standby”, afirmó.
También cuestionó el estado de las zanjas y desagües, principalmente en calle San Martín, entre Juan B. Justo, Cardozo y Sargento Cabral. Según indicó, por allí escurre gran parte del agua de la zona, pero no se realizan tareas de prevención antes de las lluvias. El vecino resumió que los reclamos del sector se concentran en cuatro puntos principales: olores, camiones, alumbrado y limpieza.
Los paritarios de la Federación Aceitera y Desmotadora (FTCIODyARA) y del Sindicato de Trabajadores Aceiteros y Desmotadores de Algodón del Chaco (STADYCA) alcanzaron un acuerdo con los representantes de la parte empresaria en la negociación paritaria salarial de los obreros y empleados desmotadores de algodón.
La vicepresidenta comunal, Natalia Giovacchini, pisa fuerte y toma cada vez más trascendencia en la localidad, no solamente en distintos encuentros sino también en proyectos y gestiones conjuntas sumamente importantes: "El futuro político siempre es una consecuencia del trabajo que se hace en el presente", afirmó, y destacó su labor al lado de Esteban Ferri, quien confió en ella: "Él confía plenamente en mi capacidad de gestión y yo valoro su experiencia y su generosidad política", expresó.
La secretaría de Cultura, Deporte y Educación del gobierno de Tonelli no ofreció nada más que un número clown, que se repitió dos días en el anfiteatro y en la plaza San Martín, pensando en las vacaciones de invierno. La escueta gestión y medida obligó a los niños y familias de la ciudad a "escapar" hacia otras localidades donde, por ejemplo, ofrecieron alternativas durante una semana completa.
El área del Estado local informó cuáles son las principales problemáticas que vienen detectando en su comunidad, sobre todo después del cierre de sectores y empresas de la región. La búsqueda laboral, y el pago de servicios como gas y luz son los principales problemas que acogen a los vecinos.