Lo que le pasa a Daniel Tonelli en su actual gestión suele ocurrir cuando existe un desgaste pero, al intendente y a su equipo le cayó este síntoma a algunos pocos meses de cumplir solamente tres años al mando de la municipalidad. La interna entre su "equipo" de trabajo que no es ningún equipo, sumado a las fortalezas que suma la oposición a quien el oficialismo se las está dejando fácil, más el enojo visible que existe desde el gobierno de Santa Fe con Tonelli y su gente, dan señales de gobierno
terminado o a punto de finalizar. Qué largo se va a hacer este año y medio...
Da la sensación que el gobierno de Tonelli lleva otro período, pero no: Apenas transcurrieron dos años y medio del primer y hasta ahora único mandato del profesor en el Ejecutivo. Y esa sensación persiste en su gabinete, que está a años luz de parecerse a un equipo de trabajo, sino más bien es mayormente similar a un rejunte de personas que intentan sobrevivir a lo que quede de gobierno, con egos aún más altos de sus sueldos...Y se nota por el desorden interno que existe, la competencia interna entre sus pares, los problemas de roles que tienen cada uno, y cómo cada uno "se corta" sólo...
Lo de Vanina Brancatto no fue normal. La secretaria de Hacienda cargó contra Gustavo De Lorenzi, concejal oficialista con quién compartió la última lista de elecciones legislativas. La interna de Salud, sigue explotada, ahora solo con Carina Gres y Natalia Spadoni, que no trabajan en equipo y hasta dividieron a los trabajadores de sus propios sectores. En Obras Públicas, Rojas está completamente perdido y quienes lo acompañan desaparecen.
No están. Medio Ambiente es sólo Eco Canje y no convoca ni cerca lo que creyeron que iba a acaparar con Cardo a la cabeza. Cultura sigue dependiendo de sus empleados porque nada cambió con el ingreso de Luciano Martin. Y lo que completa el bingo: En los pasillos de la municipalidad, y también afuera, hablan de que hasta mismos integrantes del gabinete ponen en duda la conducción de Tonelli como líder del Ejecutivo.
Sumado a todo este combo explosivo, muchas alianzas empezaron a ventilarse e involucran a funcionarios de este gobierno que está completamente roto, que cruza declaraciones entre sus pares, que se autoboicotea, y que desvió un camino que nunca tuvo claro un horizonte porque, directamente, quien maneja el tren, desde un principio, lo descarriló.