En los últimos años, pero potenciado en los meses recientes, la comuna de General Lagos no sale del asombro de las continuas renuncias de empleados y profesionales del Cotolengo Don Orione.
En la mayoría de los casos, conociéndose públicamente, se tratan de enfermeros, médicos, profesores y personal de acompañamiento de los residentes con muchos años de antigüedad que renuncias a sus puestos; lo que llama poderosamente la atención al tratarse de una entidad religiosa y que trabaja con personas con discapacidad.
Entre los ex empleados consultados, apuntan a una mala administración a cargo de su director el actual padre Aníbal Quevedo, con un continuo destrato, hostigamiento laboral y desvalorización especialmente de empleadas y los diferentes profesionales que conforman el staff del Cotolengo; con lo que ello genera especialmente al tratarse de un religioso.
Esto sumado al recientemente denunciado caso de presunto abuso que involucra a un ex empleado y una residente, que ya avanza en la Justicia; y el también confirmado conflicto legal que tiene con la administración del SAMCo N° de Arroyo Seco por supuestas irregularidades en medicamentos.