En los últimos años, pero potenciado en los meses recientes, la comuna de General Lagos no sale del asombro de las continuas renuncias de empleados y profesionales del Cotolengo Don Orione.
En la mayoría de los casos, conociéndose públicamente, se tratan de enfermeros, médicos, profesores y personal de acompañamiento de los residentes con muchos años de antigüedad que renuncias a sus puestos; lo que llama poderosamente la atención al tratarse de una entidad religiosa y que trabaja con personas con discapacidad.
Entre los ex empleados consultados, apuntan a una mala administración a cargo de su director el actual padre Aníbal Quevedo, con un continuo destrato, hostigamiento laboral y desvalorización especialmente de empleadas y los diferentes profesionales que conforman el staff del Cotolengo; con lo que ello genera especialmente al tratarse de un religioso.
Esto sumado al recientemente denunciado caso de presunto abuso que involucra a un ex empleado y una residente, que ya avanza en la Justicia; y el también confirmado conflicto legal que tiene con la administración del SAMCo N° de Arroyo Seco por supuestas irregularidades en medicamentos.
Los paritarios de la Federación Aceitera y Desmotadora (FTCIODyARA) y del Sindicato de Trabajadores Aceiteros y Desmotadores de Algodón del Chaco (STADYCA) alcanzaron un acuerdo con los representantes de la parte empresaria en la negociación paritaria salarial de los obreros y empleados desmotadores de algodón.
La vicepresidenta comunal, Natalia Giovacchini, pisa fuerte y toma cada vez más trascendencia en la localidad, no solamente en distintos encuentros sino también en proyectos y gestiones conjuntas sumamente importantes: "El futuro político siempre es una consecuencia del trabajo que se hace en el presente", afirmó, y destacó su labor al lado de Esteban Ferri, quien confió en ella: "Él confía plenamente en mi capacidad de gestión y yo valoro su experiencia y su generosidad política", expresó.
La secretaría de Cultura, Deporte y Educación del gobierno de Tonelli no ofreció nada más que un número clown, que se repitió dos días en el anfiteatro y en la plaza San Martín, pensando en las vacaciones de invierno. La escueta gestión y medida obligó a los niños y familias de la ciudad a "escapar" hacia otras localidades donde, por ejemplo, ofrecieron alternativas durante una semana completa.
El área del Estado local informó cuáles son las principales problemáticas que vienen detectando en su comunidad, sobre todo después del cierre de sectores y empresas de la región. La búsqueda laboral, y el pago de servicios como gas y luz son los principales problemas que acogen a los vecinos.