Juan Andrés Zurvera, quien solo aprobó 13 materias de la carrera de Derecho, montó un estudio jurídico falso y utilizó firmas apócrifas de jueces. Entre las víctimas se encuentra su propia madre.
La ciudad de Sunchales se encuentra conmocionada tras revelarse una elaborada trama de engaños y estafas que tiene como protagonista a Juan Andrés Zurvera, un joven de 30 años que durante más de tres años ejerció ilegalmente la abogacía. Según la investigación judicial, el monto de lo defraudado supera los 54 millones de pesos.
Zurvera ingresó a la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la Universidad Nacional del Litoral (UNL) en 2014, pero su trayectoria académica fue breve: solo aprobó 13 materias. Pese a esto, logró convencer a su entorno y a la comunidad de que se había graduado. Incluso llegó a celebrar su "recibida" con el tradicional festejo en las escalinatas de la facultad.
Para sustentar su mentira, el imputado montó un estudio jurídico real en Sunchales y comenzó a captar clientes, principalmente a través del "boca en boca". Su accionar no se limitó a la usurpación de título; la justicia determinó que Zurvera falsificaba documentos judiciales y utilizaba firmas digitales apócrifas de magistrados y camaristas para simular que las causas de sus clientes estaban en curso.
Lo más impactante del caso es que las estafas comenzaron en su círculo más cercano. Entre los damnificados figura su propia madre, Liliana Gorgo, expresidenta del club Unión de Sunchales, quien creía genuinamente que su hijo era un profesional del derecho.
Zurvera, quien también se desempeñaba como vicepresidente de la misma institución deportiva, se especializaba en casos de derecho de familia: divorcios, sucesiones, cuotas alimentarias y regímenes de tenencia. Muchas de las víctimas relataron que el daño no fue solo económico —algunos se endeudaron para pagarle— sino también emocional. "Se creyó su propia mentira", expresó una de las afectadas.
La farsa se derrumbó tras una investigación del Ministerio Público de la Acusación (MPA) y allanamientos realizados por la Policía Federal de Rafaela. En el domicilio del falso abogado, los investigadores hallaron sellos falsos con una matrícula inexistente ocultos dentro de un ladrillo hueco, además de dispositivos electrónicos con documentación adulterada.
Durante la audiencia imputativa presidida por el fiscal Guillermo Loyola, Zurvera no pudo contener el llanto y se quebró al escuchar las acusaciones. A pesar de intentar justificar su accionar por "frustraciones personales", el juez Javier Bottero dictó la prisión preventiva sin plazo, considerando que el engaño fue "idóneo" para inducir al error a las víctimas y obtener beneficios económicos ilegítimos.
El club Unión de Sunchales emitió un comunicado oficial desvinculándose de las acciones de Zurvera, aclarando que los hechos pertenecen a su ámbito privado. Conforme al estatuto de la entidad, el acusado fue desplazado de su cargo como vicepresidente mientras avanza el proceso judicial.
Actualmente, la justicia continúa recibiendo denuncias de otros ciudadanos que habrían sido estafados bajo la misma modalidad, por lo que la cifra de lo defraudado podría seguir aumentando.
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