Un chapista de 41 años fue asesinado de un tiro en la cabeza en su local de la localidad bonaerense de San Justo, delante de su hijo de 11 años, y se trata de determinar si el homicidio fue durante un robo o se trató de una cuestión personal.
El hecho se produjo a las 11, cuando la víctima, Eduardo Lombardi, se encontraba en su taller situado en Balbastro al 3300, entre Sarratea y Pasteur, de esa zona del partido de La Matanza, en el oeste del conurbano.
Según se reconstruyó en base al testimonio del niño, que quedó en estado de shock, dos hombres de entre 40 y 50 años ingresaron al lugar por una pequeña puerta que se encontraba entreabierta de una persiana que da a la calle.
El taller está ubicado en el fondo de la propiedad, ya que adelante es la casa de la madre de Lombardi, que cuando los desconocidos entraron estaba dentro de su vivienda.
Según relató a Télam un vocero, el niño escuchó un pedido de dinero, una discusión y luego vio cómo le pegaron un tiro a su padre en la oreja izquierda y le provocó la pérdida de gran cantidad de sangre.
Mientras los agresores escaparon en un auto con el que habían llegado y estacionaron en la calle, el chico comenzó a los gritos y alertó a su abuela, que cuando fue hacia el taller se encontró con su hijo ya muerto.
Es que debido al impacto del proyectil, se cree que el hombre solo sobrevivió unos segundos, agregó la fuente consultada.
Según el chico, los hombres se llevaron algunos billetes de 100 pesos que su padre tenía en el bolsillo y les entregó en mano y también robaron su teléfono marca Nextel.
Sin embargo, los investigadores tienen dudas de que se haya tratado de un robo porque encontaron más dinero en la caja del taller y por un dato de relevancia que aportó el menor: que a uno de los hombres ya lo había visto en el local charlando con su padre la semana anterior.
Además, se pudo establecer que sólo los clientes saben que el sábado por la mañana el taller parece estar cerrado porque la persiana está baja y para entrar hay que empujar la puerta, explicó uno de los pesquisas.
Tras el crimen, llegaron al lugar del hecho la esposa de Lombardi y sus otros cuatro hijos, de entre 10 y 15 años aproximadamente, quienes viven a 10 cuadras del comercio.
Esta tarde, por orden de uno de los fiscales de Homicidios de La Matanza, Carlos Arribas, se realizaba la autopsia para determinar, entre otras cuestiones, a qué distancia se efectuó el disparo, ya que no se descarta que el asesino haya apoyado el arma sobre el cráneo de la víctima.
Los pesquisas de la Departamental y la DDI La Mtanza están orientados en la búsqueda de los atacantes y ya cuentan con datos de uno de ellos en base a datos recogidos en el barrio donde se produjo el hecho.
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