El hombre estaba en el edificio cuando la chica desapareció, pero tenía licencia por problemas médicos. El operativo estuvo a cargo de un efectivo de la Policía Federal, acompañado por el encargado suplente.
Un sorpresivo allanamiento tuvo lugar este viernes por la noche en el departamento del portero del edificio de Ángeles Rawson, la joven de 16 años que apareció asesinada en la planta del Ceamse de José León Suárez.
El portero estaba en su domicilio cuando la chica desapareció, pero no se encontraba trabajando ya que tenía una licencia por problemas médicos, que había sido solicitada días antes. El operativo de este viernes estuvo a cargo de un efectivo de la Policía Federal, quien fue acompañado por el encargado suplente.
Según fuentes policiales consultadas por el sitio Online-911, el policía llegó con el objetivo de recorrer el departamento del octavo piso, donde hasta el lunes vivía el portero, quien se encuentra con licencia por haber sufrido una "descompensación".
En su lugar fue designado un hombre de nombre Fernando, quien acompañó al policía durante el recorrido por el edificio. De acuerdo con los voceros, el detective también revisó la terraza y el depósito en busca de pruebas que puedan orientar la investigación.
La titular de Ayuda a Víctimas de Violación, María Elena Leuzzi, aseguró este viernes a la Justicia que vio las llaves de Ángeles en la casa de la joven, cuando acudió al lugar para brindarle ayuda y contención a la familia, luego de enterarse de que la adolescente de 16 años había sido asesinada y supuestamente abusada.
Puntualmente, Leuzzi explicó que al ingresar al departamento de la calle Ravignani al 2200 en el barrio de Palermo, observó unas llaves en la mesa y que Axel, el hermano menor de Ángeles, le dijo que era el manojo de su hermana.
La fiscal del caso, Paula Asaro, pidió el testimonio de la titular de la ONG que defiende a las víctimas de violaciones, vital para corroborar que la joven asesinada volvió a su hogar luego de la clase de educación física a la que asistió el último lunes y de la que se retiró a las 9.30 junto a un grupo de compañeras.
Un joven de 27 años murió este martes tras recibir un disparo de escopeta en la cabeza mientras participaba de una cacería de jabalíes en el río Paraná. El hecho es investigado, por el momento, como un accidente.
Fue encontrado en avanzado estado de descomposición a unos 70 metros de la costa. El Instituto Médico Legal confirmó que se trata del joven de 19 años
Tras varios días de incertidumbre, las autoridades confirmaron el hallazgo del cuerpo de la mujer de 48 años. El hallazgo se produjo en una zona rural y la justicia ya investiga las causas del deceso.
Ángel tenía 4 años y falleció tras ser llevado al hospital. Primero se planteó la hipótesis de una muerte natural, pero con el correr de la investigación esta perdió fuerza y la Justicia apunta a las últimas personas que estuvieron con él