El abogado defensor del único detenido el crimen de la joven aseguró en "El Oro y el Moro", por Radio 10, que el portero "estuvo por tomar una decisión dramática" que fue abortada.
Buenos Aires.- Miguel Ángel Pierri, abogado del único detenido por el crimen de Ángeles Rawson, deslizó este martes que el portero Jorge Mangeri intentó suicidarse durante su detención en el penal de Ezeiza.
"Mi cliente estuvo por tomar una decisión dramática. Puede ser que haya querido matarse. Está abrumado por una realidad que no puede manejar", aseguró Pierri en "El Oro y el Moro", por Radio 10.
Además, el abogado de Mangeri dijo que "no le sorprendería" que el encargado sea procesado este martes y apuntaron que la causa está esclarecida desde el punto de vista policial, pero no del judicial.
"A esta mesa la faltan patas", graficó el abogado Pierri.
La fiscal Noelia Navone habló en la escena atroz junto al río, donde todo indica que se produjo un femicidio seguido de suicidio. Los dos cuerpos fueron encontrados dentro de un auto prendido fuego: “Estaban calcinados”, describió la funcionaria judicial
El acusado, de 30 años, habría golpeado, amenazado y privado de la libertad a su pareja durante un violento episodio ocurrido el 23 de agosto. La Justicia dispuso su prisión preventiva hasta el 2 de octubre.
Fue este miércoles, en la ciudad del centro de la provincia de Santa Fe. Aunque falta confirmación oficial, en principio falleció por asfixia. Testimonios de maltratos contra el pequeño abonan la hipótesis fiscal inicial
Daniel Alejandro Rosatelli, integrante de la Policía entrerriana, quedó detenido este miércoles en el marco de una investigación por narcotráfico. La camioneta utilizada para transportar el cargamento habría sido provista por el funcionario. La Justicia busca determinar qué grado de participación tuvo y qué sabía sobre el uso del vehículo
La adquisición online de morrales estancos realizada en 2025 fue una de las pistas que permitió reconstruir la logística de una organización criminal bonaerense desbaratada el fin de semana. Las características de los recipientes permitieron conectar una carga de 35 kilos que apareció a la deriva en Monte Hermoso, en enero, con los 499 kilos secuestrados en San Nicolás, a punto de ser introducidos en un buque que se dirigía a ultramar