Los tres detenidos fueron indagados ayer por la autoría material del ataque a la casa del gobernador. En la comisaría se halló un arma, pero no tiene vinculación con el hecho.
Anoche, bajo la lluvia, la TOE y funcionarios concurrieron a la seccional de Darragueira al 1100. Foto: La Capital
Rosario.- Los tres hombres detenidos en el marco de la investigación que busca esclarecer el atentado a la casa del gobernador Antonio Bonfatti fueron indagados ayer y quedaron acusados de la autoría material del ataque. En tanto, un cuarto apuntado en la pesquisa como partícipe directo, el "Gordo Brian", sigue prófugo, aunque su abogado defensor dijo ayer que "solo se lo incrimina a través de versiones periodísticas" y que "tratará de evitar que se convierta en un chivo expiatorio", al exponer posiciones en una causa donde se lo vincula a un homicidio.
Pero como si la causa no parara de sumar idas y vueltas, al caer la tarde de ayer apareció un arma calibre 11.25 (el mismo que se usó en el atentado al gobernador) dentro de un auto en la comisaría 10ª, ubicada a pocas cuadras de la casa de Bonfatti. Esto derivó en una requisa de la sede policial, aunque el peritaje arrojó que la pistola no se utilizó para disparar contra el domicilio del gobernador (ver página 4).
El arma fue depositada dentro de unos de los autos incautados que están estacionados frente a la comisaría.
Ayer se le tomó declaración indagatoria a Manuel Martínez, actintegrante de la barra de Newell's s y detenido en su casa de Ramón Lista 3441, donde no se hallaron elementos de valor para la causa; y a Germán "Papaíno" Ramírez, a quien según fuentes de la causa se le incautó una pistola calibre 9 milímetros que está bajo pericia para ser cotejada con los proyectiles (balas calibre 9 milímetros y 11.25) hallados en la casa del gobernador tras el ataque.
Ramírez tiene antecedentes penales por homicidios, amenazas y robos, y sería primo hermano de Juan Domingo Ramírez, que tiene pedido de captura del juez Juan Carlos Vienna por una supuesta pertenencia a la banda de Los Monos.
Según voceros judiciales, los elementos colectados hasta el momento en la causa —principalmente investigaciones y datos policiales de calle— estarían vinculados al ataque, aunque los detenidos lo negaron ante la jueza que investiga el ataque, María Luisa Pérez Vara, que igualmente en base a esas sospechas les endilgó la materialidad del atentando, amenazas calificadas y abuso de armas. A Ramírez, además, la portación de la pistola calibre 9 milímetros.
Sin sustento. Al salir del trámite, el abogado José Ferrara, defensor de Ramírez, dijo que su defendido negó la acusación. "Las pruebas no tienen sustento. El dijo que al momento del ataque estaba en su casa, y que el arma la plantó la (División) Judiciales (de la policía)", aludió el letrado. En tanto, el tercer sospechoso, Saúl Sánchez, detenido en su domicilio de Medrano al 2700, también quedó imputado de los mismos delitos en base a un testigo indirecto y a datos entrecruzados que lo vinculan al resto de los agresores. El muchacho, de entre 22 y 24 años, también rechazó la acusación, y se basó en su imposibilidad física de traslado.
Es que a raíz de sufrir un accidente automovilístico hace unos seis meses, tiene colocados tutores de hierro externos en una pierna para consolidar una fractura. Precisamente su defensa, en manos de los abogados Graciela Ríos y Héctor Pérez, hizo foco en esa cuestión.
"Le imputaron andar en una moto y tirotear la casa del gobernador, pero objetivamente no hay ninguna prueba. Además, este muchacho no se puede trasladar por el tutor que tiene en la pierna a raíz del accidente, es ajeno al hecho. Al momento de quedar detenido estaba en la cama, no le secuestraron nada, apenas un celular de una de sus hermanas", dijo Pérez a LaCapital.
El cuarto se desliga. En torno a los nombres anteriores gira otro a quien se lo presume directamente implicado en el ataque a la casa de Bonfatti. Se trata del "Gordo" Brian González, prófugo de la Justicia y vinculado con un homicidio que se instruye en el Juzgado de Instrucción Nº 6, a cargo de Raquel Cosgaya, e integrante de la barra de Rosario Central (ver aparte).
Su abogado, Gabriel Navas, quien asumió su defensa en esa causa pendiente, confirmó que hizo una presentación por escrito respecto a la situación de su defendido. Y al referirse a las sospechas que recaen sobre Brian en relación al atentado al gobernador, dijo: "Sólo se lo incrimina a través de versiones periodísticas. Voy a trabajar para que no sea un chivo expiatorio de una cuestión de la que es absolutamente ajeno", y resaltó que su cliente "no tiene vinculación con los otros detenidos".
Según creen voceros judiciales cercanos a la investigación, los tres detenidos estarían seriamente comprometidas en la autoría material del hecho, aunque en la pesquisa resulta algo más engorroso determinar quiénes fueron los instigadores ideológicos del atentado contra Bonfatti.
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