A pesar de que la propiedad esta hipercustodiada con 9 cámaras de seguridad, los ladrones irrumpieron y se sustrajeron objetos de valor. También robaron en el centro de monitoreo que tiene.
Buenos Aires.- La inseguridad no se toma vacaciones. Ladrones protagonizaron un atraco de película y robaron joyas y algunos objetos de valor de una caja de seguridad en la casa de la modelo Valeria Mazza y su marido, el empresario Alejandro Gravier, en la localidad bonaerense de Acassuso, partido de San Isidro, cuando el matrimonio se encontraba en Punta del Este, Uruguay, para recibir el año nuevo.
Según informaron fuentes policiales a la agencia de noticias DyN que el hecho fue descubierto ayer al mediodía, cuando un empleado constató que faltaban varias alhajas en el interior de la propiedad, situada en la calle Montes Grandes al 1500, en la zona de Las Barrancas, como también varias pertenencias de una caja de seguridad.
La vivienda cuenta con nueve cámaras de seguridad y un centro de monitoreo en el subsuelo. Lo irónico fue que también allí, en el bunker de seguridad, los asaltantes robaron.
El acusado, de 30 años, habría golpeado, amenazado y privado de la libertad a su pareja durante un violento episodio ocurrido el 23 de agosto. La Justicia dispuso su prisión preventiva hasta el 2 de octubre.
Fue este miércoles, en la ciudad del centro de la provincia de Santa Fe. Aunque falta confirmación oficial, en principio falleció por asfixia. Testimonios de maltratos contra el pequeño abonan la hipótesis fiscal inicial
Daniel Alejandro Rosatelli, integrante de la Policía entrerriana, quedó detenido este miércoles en el marco de una investigación por narcotráfico. La camioneta utilizada para transportar el cargamento habría sido provista por el funcionario. La Justicia busca determinar qué grado de participación tuvo y qué sabía sobre el uso del vehículo
La adquisición online de morrales estancos realizada en 2025 fue una de las pistas que permitió reconstruir la logística de una organización criminal bonaerense desbaratada el fin de semana. Las características de los recipientes permitieron conectar una carga de 35 kilos que apareció a la deriva en Monte Hermoso, en enero, con los 499 kilos secuestrados en San Nicolás, a punto de ser introducidos en un buque que se dirigía a ultramar