Las autoridades policiales lograron detener a un narcotraficante de 24 años, que vendía marihuana pero que además se ocupaba de entregar bolsitas que en realidad habían sido rellenadas con bosta de caballo.

Avenida Hipólito Yrigoyen, en cercanías de calle Mariano Sánchez de Loria, donde fue detenido el narcotraficante
El insólito suceso se registró en la localidad bonaerense de Florencio Varela y ahora los pesquisas tratan de averiguar el paradero de un cómplice del sujeto apresado. Se cree que algunos de los clientes de estos delincuentes habrían fumado el exrcemento de los equinos en lugar de los estupefacientes.
Según publica Crónica en su edición impresa de este lunes, voceros revelaron que el narco, de 24 años, fue sorprendido mientras estaba junto a un cómplice, oportunidad en la que ambos le vendían drogas a un grupo de muchachos , en proximidades de la avenida Hipólito Yrigoyen y Mariano Sánchez de Loria.
El sujeto fue reducido por integrantes de la comisaría 3° de ese distrito y los policías del Comando de Prevención Comunitaria (CPC) de Florencio Varela.
Por su parte el restante involucrado huyó velozmente a la carrera y luego se escondió en las calles del barrio, llevándose el dinero que había obtenido por la venta de los estupefacientes.
En poder del que fue detenido, los miembros de la seccional incautaron envoltorios de diferentes dimensiones, que tenían una sustancia verde parduzca. Los servidores públicos creyeron que era marihuana y, por tal motivo, realizaron un test antidrogas al material secuestrado.
De esta manera y en base al resultado de las pericias, se estableció que apenas dos de los envoltorios hallados tenían marihuana, en tanto que los otros dos bosta de caballo. Intervienen en la causa los funcionarios del departamento judicial de Quilmes.
La adquisición online de morrales estancos realizada en 2025 fue una de las pistas que permitió reconstruir la logística de una organización criminal bonaerense desbaratada el fin de semana. Las características de los recipientes permitieron conectar una carga de 35 kilos que apareció a la deriva en Monte Hermoso, en enero, con los 499 kilos secuestrados en San Nicolás, a punto de ser introducidos en un buque que se dirigía a ultramar