El ataque ocurrió en Montevideo y Mitre. El caso no estaba claro. El agresor fue un hombre que alcanzó a escapar del lugar.
Para su atención. Los heridos fueron trasladados al Hospital Víctor J. Vilela. Foto: Archivo La Capital
Dos adolescentes de 13 y 15 años que cuidaban coches en la calle fueron baleados esta madrugadas en pleno centro de la ciudad de Rosario por un hombre que tras agredirlos escapó del lugar y no pudo ser identificado. Fuentes policiales indicaron a La Capital que el hecho ocurrió en Montevideo y Mitre y que las víctimas fueron derivadas al Hospital de Niños Víctor J. Vilela.
Según trascendió, los chicos estaban fuera de peligro.
De acuerdo al primer relato que brindaron los propios chicos a la policía, alrededor de las 2.30 de hoy se cuidaban coches en la mencionada esquina cuando apareció un hombre que sin mediar palabra los atacó al balazos. Los menores fueron atendidos por un equipo del Sies que los derivó al Hospital Víctor J. Vilela.
Gustavo A., de 15 años, sufrió una lesión en la pierna izquierda y en la cadera. En tanto que Leonardo F. de 13, recibió impactos en las dos piernas. Ambos permanecían estables, según indicaron fuentes policiales.
En un procedimiento ordenado por la Justicia secuestraron distintas autopartes entre las que encontraron restos de un Chevrolet Corsa que había sido denunciado como sustraído en marzo, a cinco cuadras del lugar.
La investigación, que comenzó hace más de un año, tenía como objetivo comprobar la existencia de un establecimiento rural en la localidad de Mercedes donde, según denuncias, se mantenía a empleados en condiciones precarias
La víctima presenta quemaduras en brazos, piernas, muslos, manos y espalda. Denunció haber sido atacada con ácido por un hombre hace dos semanas
El estudio del cuerpo de la criatura determinó las ausencia de signos de abuso y maltrato físico. Las lesiones en la parte genital eran producto de una dermatitis. Presentaba una otitis avanzada.
Sucedió en la ciudad de Santa Fe. La persona que tomó el crédito es el propietario del local comercial en el que estaba el teléfono de la víctima. El fallo ordenó el cese del cobro a través de una billetera virtual.