El cadáver fue hallado en el fondo de una casa en la localidad cordobesa de Arias, donde vive una mujer que tenía una relación sentimental con el hombre oriundo de Casilda que era buscado desde el 24 de noviembre pasado.
Un hecho policial conmueve a la ciudad santafesina de Casilda y a la localidad cordobesa de Arias. En esta última, la Policía de Investigaciones (PDI) halló el cuerpo de un hombre e investigan si se trata de un casildense de 43 años que es buscado desde el pasado 24 de noviembre, cuando desapareció de su hogar. El cadáver fue hallado en un pozo, en el fondo de una vivienda que pertenece a una mujer que tenía una relación sentimental con extraviado.
La identidad del casildense por el que Fiscalía pedía datos para averiguar su paradero es Juan Carlos Romero, de 43 años. Fue visto por última vez el día 24 de noviembre del 2017 en horas del mediodía en la ciudad de Casilda.
A raíz de esta desaparición, la fiscal Marianela Luna dispuso que se inicien tareas investigativas tendientes a dar con Romero.
Se solicitó a la empresa telefónica que prestaba servicio al celular del hombre buscado el listado de llamadas entrantes y salientes, mientras que por otro lado se entrevistó a personas allegadas a Romero.
También se pidieron las imágenes de las cámaras de acceso a Casilda del día 25 de noviembre pasado, cuando por última vez que se lo vio subiendo a un vehículo Volkswagen Suran.
La fiscal pudo determinar que el hombre tenía una relación sentimental con una mujer de 42 años oriunda de Arias, en la provincia de Córdoba. Cuando la Fiscalía recibió el listado de llamados del teléfono celular de Romero, se constató que en esos días habían sido captados por la antena de la localidad cordobesa.
A partir de esas pruebas, se ordenó un allanamiento en la casa de la mujer. Se encontró el automóvil Volkswagen Suran, documentación de Juan Carlos Romero. Y en el fondo de un pozo bombeador de agua de tapa de concreto, de una profundidad de unos 5 metros aproximadamente, un cuerpo humano en estado de descomposición.
A partir de ese macabro hallazgo, la Fiscalía de Córdoba realizaba la autopsia e identificación del cadáver. El estado avanzado de descomposición del cuerpo no permitió identificarlo en el lugar. Se iba hacer pericia dactilográfica y si daba negativo se realizará prueba ADN.
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