Gabriel Sanabria reaccionó favorablemente a la reducción de fármacos pero sigue delicado y con asistencia respiratoria. El último parte médico de este domingo
Gabriel Sanabria, el joven policía que fue baleado durante un control vehicular en Arijón al 400, continúa internado estable y con respirador artificial, aún en estado crítico. Fue operado por segunda vez para limpiar las zonas afectadas por las balas y estaba hemodinámicamente estable. No descartan nuevas cirugías a futuro para atender a lesiones secundarias en en brazo y pierna.
"Su estado es crítico, con respirador y monitoreo", actualizó este lunes por la mañana el estado de salud del policía, el propio director del hospital de Emergencias Clemente Álvarez (Heca), Jorge Bitar, donde el uniformado está internado desde el viernes.
Bitar destacó que su estabilidad hemodinámica como buen indicio.
El suboficial ingresó de gravedad al Heca en la noche del viernes y fue intervenido de urgencia para estabilizar su salud. Tras esa operación, que duró más de cuatro horas, el agente de la Motorizada continuó en cuidados críticos y fue sometido a una segunda cirugía durante el fin de semana para limpiar las zonas afectadas por los disparos y evitar posibles infecciones.
Consultado sobre nuevas intervenciones quirúrgicas, Bitar explicó que no descartan a futuro otras operaciones para atender a lesiones secundarias en su fémur y antebrazo, pero que ahora lo principal que es avance en la recuperación de sus heridas más serias.
Mientras tanto, estarían imputando a los dos mayores detenidos por el ataque. Se trata de una mujer de 41 años y un hombre 30. Información que se ampliará con el transcurso del día.
Se trata de Ezequiel Estegelman, de 34 años, quien había caído al río Paraná junto a otros tres hombres el jueves pasado, en inmediaciones de Fray Luis Beltrán. Su familia confirmó la identidad este martes. Continúa la búsqueda de Héctor Flores y Gustavo Muñoz.
Ocurrió cerca de las 5 de la mañana en el sentido sur-norte. Médicos del Sies confirmaron el fallecimiento en el lugar. El choque se dio entre dos motos. Horas antes, un camión había dejado la calzada llena de cereal. Aconsejan evitar la zona aunque el tránsito está liberado