El ataque se produjo pasadas las 21.30 del martes en la subseccional 24ª de Juan José Paso al 2000, en el barrio Empalme Graneros. No hubo heridos.

Según información preliminar, la bomba impactó contra un vehículo estacionado en la dependencia policial.
El martes por la noche arrojaron una bomba molotov frente a la subcomisaría 24ª de Juan José Paso al 2000, una de las dependencias policiales de Rosario que fue vallada a principios de abril por razones de seguridad para evitar ataques. El proyectil impactó contra un auto que estaba estacionado, pero no se descarta que el blanco haya sido, en realidad, la propia subseccional. No se reportaron heridos.
Según fuentes oficiales, el hecho sucedió alrededor de las 21.30 en el edificio ubicado en la zona noroeste de la ciudad.
Se trata de una de las tres comisarías que fueron valladas durante la primera semana del mes, tras un ataque incendiario a un patrullero estacionado en la comisaría 15ª y balazos al Order (Oficina de recepción de detenidos), de 27 de Febrero al 8000
Ante versiones de posibles ataques a tiros y por decisión política los frentes de las seccionales 12ª, de barrio Ludueña, y sub 24ª de Empalme Graneros fueron reforzados. Lo mismo ocurrió con la 20ª, de Carrasco al 5600.
Según información preliminar de la Policía, efectivos de la subcomisaría atacada escucharon un fuerte sonido proveniente del exterior, más precisamente del lado sur.
Al salir, observaron un principio de incendio en un árbol lindero y, tras sofocarlo, descubrieron que un automóvil Ford Ka de color rojo, perteneciente a una empleada de la fuerza, presentaba un abollón en una puerta trasera.
A pocos metros, en el suelo, hallaron una botella de vidrio con líquido que parecía ser combustible, aparentemente utilizada como bomba incendiaria para el ataque.
Por orden del fiscal Pablo Lanza de la Unidad de Flagrancia, se solicitó la presencia del personal de explosivos.
El cuerpo del joven de 19 años fue localizado este jueves en la zona del monte Celulosa. Hay un menor de edad aprehendido por el crimen. Más temprano hubo disturbios frente al domicilio de los sospechosos
Un joven de 27 años murió este martes tras recibir un disparo de escopeta en la cabeza mientras participaba de una cacería de jabalíes en el río Paraná. El hecho es investigado, por el momento, como un accidente.
Fue encontrado en avanzado estado de descomposición a unos 70 metros de la costa. El Instituto Médico Legal confirmó que se trata del joven de 19 años
Tras varios días de incertidumbre, las autoridades confirmaron el hallazgo del cuerpo de la mujer de 48 años. El hallazgo se produjo en una zona rural y la justicia ya investiga las causas del deceso.