Uno de los implicados en la Mac de Medina que no declaró cuando fue citado por la Comisión Investigadora en la Cámara de Diputados de la Provincia es el encargado de cargar las mesas para Tribunal Electoral del escrutinio definitivo.
Uno de los datos más llamativos del escrutinio definitivo es la presencia en el Tribunal electoral de la Provincia de Dardo Guidobono en la carga y supervisión de los datos definitivos de las mesas escrutadas en un recuento tan reñido, donde la manipulación de los datos puede cambiar el destino de la provincia.
Guidobono es un reconocido hacker santafesino que trabaja en el Ministerio de Gobierno y Reforma del Estado con 7 años de antigüedad y con una estrecha relación con Javier Echaniz. Justamente cuando fue ejecutado el narco-empresario Luis Medina en Rosario, el hacker fue llevado rápidamente para vulnerar el sistema de seguridad propio de esa Mac ultra book que tanto preocupaba al ministro Rubén Galassi que motivó la apertura de esa computadora sin orden judicial y al margen de la ley.
Fue ganador de una beca en informática en 2014 en Programación de Java en el Segundo Certamen Nacional Clarín Informática y Fundación Proydesa. Java es el programa de seguridad más exitoso del mundo en la actualidad. Además Guidobono dirige la Fundación de Tecnología Santa Fe que tiene convenios y provee asesoramiento tecnológico al Gobierno de Santa Fe donde él trabaja como empleado de planta. Además desarrolla software y programas para casas de apuestas on line.
Otro dato llamativo es la presencia de Guidobono recorriendo las mesas de escrutinio observando junto a los fiscales socialistas el desarrollo del recuento.
El gremio cuestionó la negociación paritaria y no descartó una medida de fuerza los días 8, 9 y 10 de abril.
La provincia difundió las cifras oficiales del programa que premia la presencialidad en las aulas. El beneficio alcanza a una gran mayoría del personal educativo y busca reducir los niveles de ausentismo en el sistema público y privado.
La iniciativa apunta a trasladar las carreras clandestinas de las calles a un entorno controlado. El objetivo es reducir los riesgos de accidentes fatales y brindar un espacio seguro para los aficionados al cuarto de milla.