La empresa estatal registró a las 20.25 una demanda de potencia de 2.087 megavatios, por encima de los 1.947 del 23 de junio de 2015.
El frío polar de las últimas jornadas, con alerta violeta y amenaza de nieve incluida para Rosario, tuvo su correlato en el consumo de energía registrado en Santa Fe.
La Empresa Provincial de la Energía (EPE) informó que la demanda en la provincia superó la última marca máxima, de 2015.
El Centro de Control Operativo de la compañía estatal reveló que a las 20.25 del lunes se registró una demanda de potencia de 2.087 megavatios.
De esa forma, se superó el récord previo de demanda de potencia para un invierno, que fue de 1.947, anotado en la jornada del 23 de junio de 2015.
El pico máximo histórico de la provincia de Santa Fe se registró en verano, el 22 de febrero de 2019, cuando llegó a 2.446 megavatios.
Ante el aumento del consumo, la empresa estatal provincial solicitó la utilización eficiente de los recursos energéticos, por lo que sugirió algunas prácticas como utilizar el aire acondicionado en modo calefacción a 21 grados.
Recomendaciones para un uso eficiente
Por otro lado, la EPE recordó "la importancia del aporte de los usuarios en la eficiente utilización de los recursos energéticos" y sugirió "algunas prácticas a tener en cuenta".
La empresa indicó que las estufas a cuarzo requieren mayor demanda de energía para calefaccionar ambientes, con lo cual "es importante evitar la simultaneidad de aparatos para no sobrecargar las instalaciones internas".
"Usar los equipos de aire acondicionado en modo “calefacción” a 21°. Reducir consumos ociosos de electricidad", enumeraron.
El gremio cuestionó la negociación paritaria y no descartó una medida de fuerza los días 8, 9 y 10 de abril.
La provincia difundió las cifras oficiales del programa que premia la presencialidad en las aulas. El beneficio alcanza a una gran mayoría del personal educativo y busca reducir los niveles de ausentismo en el sistema público y privado.
La iniciativa apunta a trasladar las carreras clandestinas de las calles a un entorno controlado. El objetivo es reducir los riesgos de accidentes fatales y brindar un espacio seguro para los aficionados al cuarto de milla.