El gobierno provincial dio a conocer este viernes las nuevas flexibilizaciones a las actividades dispuestas en el marco de la pandemia de coronavirus.
El gobierno nacional anunció con bombos y platillos que a partir del 1º de octubre dejaba de ser obligatorio del uso del barbijo al aire libre. La decisión causó tanto entusiasmo como inquietud, ya que, más allá de la situación sanitaria es alentadora, la amenaza de la cepa Delta aún sobrevuela la Argentina. La gran incógnita era qué decisión iba a tomar el gobernador Omar Perotti al respecto y este viernes finalmente se zanjó la duda.
La aclaración llegó con el decreto que firmó el mandatario santafesino y que se dio a conocer en las últimas horas de ayer con las nuevas flexibilizaciones a las actividades que alentó la situación sanitaria. La ciudad de Rosario registró 8 casos de Covid-19 de los 51 positivos que reportó la provincia de Santa Fe en las últimas 24 horas, la cifra más baja de los últimos 15 meses. Desde julio del 2020 que no había una cifra tan baja de casos.
Con respecto al uso de tapabocas, el artículo 4° del decreto 1947 establece: "El uso de elementos de protección que cubran nariz, boca y mentón será obligatorio en espacios cerrados de ingreso público y al aire libre cuando se diera la concurrencia simultánea o la cercanía de personas ajenas al grupo conviviente. Las autoridades correspondientes, en el caso de vetificarse el íncumplimiento de la prescripción, deberán actuar conforme lo determina el Decreto N° 0647/20 y su modificatorio".
Para dejar en claro los alcances de la nueva disposición, la provincia difundió cinco placas sencillas que responden a las principales preguntas sobre en qué circunstancias es obligatorio el uso de mascarilla y en cuáles no, según las nuevas disposiciones del gobierno de Santa Fe. Respondió a las preguntas más recurrentes: ¿sigue siendo obligatorio?, ¿al aire libre?, ¿en lugares cerrados?, ¿cuándo se puede sacar?.





El gremio cuestionó la negociación paritaria y no descartó una medida de fuerza los días 8, 9 y 10 de abril.
La provincia difundió las cifras oficiales del programa que premia la presencialidad en las aulas. El beneficio alcanza a una gran mayoría del personal educativo y busca reducir los niveles de ausentismo en el sistema público y privado.
La iniciativa apunta a trasladar las carreras clandestinas de las calles a un entorno controlado. El objetivo es reducir los riesgos de accidentes fatales y brindar un espacio seguro para los aficionados al cuarto de milla.