El Río Paraná registraría una recuperación en su caudal durante el final del 2025 y el inicio del 2026, alcanzando niveles medios a medios-bajos en los meses de diciembre y enero. Así lo informó el Gobierno de Santa Fe tras analizar los datos climáticos e hidrológicos que influyen en el curso de agua.
El análisis, realizado por la Secretaría de Recursos Hídricos provincial, indica que la esperada recuperación se dará a pesar de que el fenómeno El Niño–Oscilación Sur (ENOS) se encuentra en condiciones neutrales, pero con una clara tendencia a evolucionar hacia La Niña durante el próximo trimestre.
Esta transición hacia La Niña es un factor clave, ya que tradicionalmente se asocia con una reducción de las precipitaciones. En línea con esto, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) prevé lluvias inferiores a lo normal para el Litoral mesopotámico, lo que podría limitar el alcance de la recuperación del río.
A pesar de las variaciones, el monitoreo asegura que no hay riesgo de eventos extremos en el corto plazo:
Las subcuencas brasileñas de los ríos Paraná y Paraguay mantienen niveles de humedad entre normales y secos.
El sistema de embalses de la cuenca superior del Paraná conserva un almacenamiento del 65%, un valor dentro de los rangos habituales.
Esto significa que no se prevén crecidas extraordinarias en lo inmediato, lo que brinda tranquilidad respecto al riesgo hídrico.
La Provincia de Santa Fe realiza un trabajo permanente de monitoreo, integrando datos de una red propia de 50 estaciones hídricas con las de administración nacional, totalizando alrededor de 100 puntos de control para anticipar escenarios y coordinar la gestión de los recursos hídricos.