La reiteración de delitos en el ámbito rural continúa golpeando con fuerza al sur de la provincia de Santa Fe. Desde hace varios años, una franja que comprende a las localidades de Albarellos, Coronel Bogado, Fighiera, Arroyo Seco y General Lagos padece una modalidad delictiva constante: el robo y la vandalización de transformadores eléctricos para la extracción de cobre.
Los delincuentes operan tanto sobre equipos particulares de pequeños productores como en los transformadores generales que abastecen a grandes extensiones rurales. El objetivo principal es desarmar los aparatos para extraer entre 50 y 100 kilos de cobre por unidad para su posterior venta clandestina.
"Los ladrones desconectan el transformador de la línea abriendo unos fusibles con un elemento, aparejos o cadenas, y luego lo tumban, lo tiran al piso, lo desarman y le sacan todo el cobre de adentro", explicaron desde la EPE, detallando que cada estructura puede llegar a pesar entre 100 y 300 kilos.
Los atracos se cometen habitualmente en horarios de madrugada, aunque también se han registrado hechos a plena luz del día. La falta de energía eléctrica genera graves perjuicios económicos y logísticos en los campos, obligando a los productores a alquilar y mantener grupos electrógenos con un alto costo en combustible.
Por su parte, los damnificados señalaron que, a pesar de radicar las denuncias correspondientes de manera sistemática, no se registran detenidos. A su vez, desde la empresa prestataria indicaron que la magnitud de los robos supera la disponibilidad inmediata de repuestos e insumos, lo que en ocasiones demora la restitución del servicio, generando un escenario de creciente malestar e impotencia entre los pobladores rurales.
La actividad se llevará a cabo el próximo 29 de octubre en el CEA. La propuesta está destinada a vecinos interesados en aprender a aprovechar los residuos orgánicos del hogar y transformarlos en abono natural.