Como si el tiempo entendiera de calendarios, todos los pronósticos coinciden en que el sábado 21 habrá un abrupto descenso de la temperatura (este martes la térmica llegó a los 37 grados). También se anuncia mucho viento para la región. Al menos seguirá soleado.
La semana pasada ocurrió algo parecido: sofocante de punta a punta y el sábado con lluvia. Ahora los pronósticos no hablan de precipitaciones pero sí, después de mucho calor entre lunes y viernes, la llegada de un fuerte viento y un brusco descenso de la temperatura en el inicio del otoño.
Según el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), el termómetro seguirá superando holgadamente los 30 grados por el resto de la semana en Rosario (este martes a las 15 se registraron 33,5 grados y una térmica de 37), con un sol predominante, pero el viernes por la tarde las condiciones se verían dominadas por intensas ráfagas.
Como corolario, para el sábado se anuncia una temperatura mínima de sólo 8 grados –habrá que desempolvar algún abrigo– y una máxima apenas primaveral. O mejor dicho, otoñal, ya que justo debuta la nueva estación, como si el tiempo entendiera de calendarios.
Otras cartillas climáticas coinciden en que ese día marcará el final del calor. El Weather Channel, por caso, pronostica entre 32 y 33 grados para las tardes de las próximas jornadas pero el sábado, sólo 23, aunque soleado. El domingo, muy parecido.
Por su parte, el Windguru sostiene que el verano se despedirá con todo el viernes, con un pico de 39 grados, mientras que la marca más alta del sábado será de 25 (14 grados menos, 24 horas después).
Durante el sábado 22 y domingo 23 de agosto se llevó adelante la segunda edición de la Feria del Libro de nuestra localidad, una propuesta que reunió literatura, música, arte, cultura y producción local en el Puerto Cultural.
Marisa Servín y su esposo compraron un lote en barrio Los Ciruelos en 2007. Tras años de construcción y esfuerzo, descubrieron que el terreno no contaba con habilitación de venta. La Justicia falló en contra de los vecinos y hoy disponen de menos de un mes para saldar una suma millonaria y evitar la ejecución.
La unidad de la firma de Arroyo Seco viajaba sin pasajeros hacia la Terminal de Ómnibus de Rosario para tomar servicio. Los ocupantes intentaron apagar las llamas con matafuegos, pero el fuego consumió el vehículo. Afortunadamente no hubo heridos de gravedad.