El piso electoral del 1,5% del padrón dejó en el camino a siete postulantes afuera de la elección general por el sillón del Palacio de los Leones. El FIT, Nueva Izquierda y Unite por la Familia y la Vida, entre otros espacios, se quedaron sin representación el próximo 16 de junio
El voto de los rosarinos en las primarias del domingo estuvo concentrado en la categoría de intendente en los cuatro espacios más convocantes de la ciudad y le cerró el camino a siete postulantes es la ilusión de llegar a las generales del 16 de junio por el sillón del Palacio de los Leones.
La izquierda más tradicional no tendrá representantes en las elecciones generales ya que los precandidatos a intendentes del Frente de Izquierda y de los Trabajadores (FIT) y de Nueva Izquierda, no pudieron conseguir los 12 mil votos necesarios para pasar a la próxima etapa. El docente de Amsafé Luciano Cáceres (FIT) sacó 6.314 votos; mientras que la psicóloga y activista de género Rocío Uceda (Nueva Izquierda) obtuvo 5.251 sufragios.
Al Frente Unite por la Familia y la Vida le fue bien en las categorías de concejales y diputados, pero no fue el caso de intendente. A pesar de que hubo competencia interna con Miguel Bondi y José Sánchez, entre ambos no lograron superar el piso electoral.
Además, tampoco lograron los votos necesarios para competir en junio Julio Lurati (Mov. Amplio de Inmigrantes y Descendientes), que sacó 3.335 votos; Manuel Lafarga (Alternativa Federal), con 2.989; y Jorge Sales (Espacio Grande), con 1.468 sufragios.
El presidente comunal Marcelo Paponi encabezó la firma del acuerdo junto a funcionarias del Ministerio de Igualdad y Desarrollo Humano y de la Secretaría de los Derechos de la Niñez, Adolescencia y Familia de la provincia de Santa Fe.
Durante el sábado 22 y domingo 23 de agosto se llevó adelante la segunda edición de la Feria del Libro de nuestra localidad, una propuesta que reunió literatura, música, arte, cultura y producción local en el Puerto Cultural.
Marisa Servín y su esposo compraron un lote en barrio Los Ciruelos en 2007. Tras años de construcción y esfuerzo, descubrieron que el terreno no contaba con habilitación de venta. La Justicia falló en contra de los vecinos y hoy disponen de menos de un mes para saldar una suma millonaria y evitar la ejecución.