Como ocurrió en la ceremonia de apertura, familiares y víctimas de episodios delictivos se manifestaron frente al parque Independencia durante la clausura del evento internacional, que terminó este domingo.

Al igual que diez días antes, numerosos vecinos se hicieron escuchar. (archivo Alan Monzón/Rosario3)
"No nos van a ganar. Nunca nos van a ganar. Rosario siempre será una ciudad de paz". Mientras el intendente Pablo Javkin daba su discurso de cierre en los exitosos Juegos Suramericanos de la Juventud, que terminaron este domingo, con una referencia a la realidad más oscura, una protesta por la inseguridad y la violencia que azota a la ciudad se hizo escuchar a pocos metros, para no perder de vista el contraste que es parte de un mismo lugar.
Tal como ocurrió durante la ceremonia de apertura del certamen internacional, vecinos se concentraron frente a los Tribunales provinciales de Pellegrini y Balcarce, convocados por la Asociación Familiares y Víctimas de la Inseguridad, y se movilizaron unos metros hasta donde todo era celebración y color.
Allí, en Oroño casi Cochabamba, donde estaba el vallado de seguridad, se apostaron con pancartas que mostraban reclamos o los nombres y rostros de diferentes víctimas. También llevaron bombos para hacerse escuchar.
Cadetes y repartidores, uno de los rubros laborales más afectados por el mismo flagelo, se sumaron con los bocinazos de sus motos, al igual que muchos automovilistas que circulaban por la zona y a la pasada también aportaron su ruido.
Como una burla del destino, el pasado 28 de abril, cuando se inauguraban los juegos y se daba la anterior protesta, acababan de matar a un vecino que llegaba a su casa para robarle el auto, en Biedma y Pueyrredón.
Este domingo, en el cierre, también transcurría la marcha con la noticia fresca de otro hombre baleado en la cabeza, en ese caso herido por un disparo en el rostro, a pocos metros del otro episodio y también con el robo de un vehículo como marco.
Marisa Servín y su esposo compraron un lote en barrio Los Ciruelos en 2007. Tras años de construcción y esfuerzo, descubrieron que el terreno no contaba con habilitación de venta. La Justicia falló en contra de los vecinos y hoy disponen de menos de un mes para saldar una suma millonaria y evitar la ejecución.
La unidad de la firma de Arroyo Seco viajaba sin pasajeros hacia la Terminal de Ómnibus de Rosario para tomar servicio. Los ocupantes intentaron apagar las llamas con matafuegos, pero el fuego consumió el vehículo. Afortunadamente no hubo heridos de gravedad.
La beba nació con una cardiopatía congénita compleja y atravesó largos meses de internación y delicadas intervenciones quirúrgicas. Hoy, tras recuperarse favorablemente, su mamá Eli necesita juntar fondos para saldar los costos médicos y finalmente regresar a casa.